La reunión pasó a un cuarto intermedio. El Gobierno provincial afirmó que los aumentos salariales otorgados en el segundo trimestre “estuvieron por encima de la inflación” y puso el eje en los aprendizajes. Los gremios no acuerdan con el diagnóstico del Ejecutivo y contrastaron las cifras.

Este martes, en la sede del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Santa Fe, se desarrolló una nueva reunión de la paritaria docente entre el Gobierno provincial y los gremios del sector. En el encuentro, las partes acordaron volver a reunirse dentro de una semana.
Durante el encuentro, los representantes de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafe) expresaron su “profunda preocupación ante la falta de propuestas concretas” por parte del Ejecutivo. “Se remarcó que el Gobierno continúa dilatando la discusión salarial y no ofrece respuestas efectivas a los múltiples problemas que afectan a las trabajadoras y los trabajadores de la educación en todo el territorio provincial”, relataron en un comunicado.
Desde el gremio de los docentes de escuelas públicas afirmaron que uno de los principales puntos de desacuerdo fue el diagnóstico económico presentado por el Ejecutivo, el cual sostiene que los salarios docentes habrían superado a la inflación. “Desde Amsafe se expresó con claridad que esta afirmación no refleja la realidad que viven miles de docentes, quienes enfrentan una pérdida sostenida del poder adquisitivo, agravada por una inflación acumulada del 16% en el primer semestre del año frente a incrementos salariales del 13% para trabajadores activos y del 8% para jubiladas y jubilados”, contrastaron.
Asimismo, según el relato del gremio, durante la reunión se denunció el incumplimiento del acta paritaria firmada en 2024, en la que se establecía la convocatoria a concursos y traslados para los niveles inicial, primario y modalidad especial. “Hasta la fecha, estas acciones no han sido implementadas, generando una fuerte preocupación en las comunidades educativas”, remarcaron.
También se planteó la necesidad urgente de abordar temas pendientes como por ejemplo, el cierre de cargos y horas cátedra, las problemáticas específicas de los equipos socioeducativos, el no pago de la movilidad rural, la implementación del presentismo y la ausencia total de ámbitos de discusión pedagógica. Desde el gremio advierten que “estas omisiones impactan negativamente no solo en los derechos laborales, sino también en la calidad del sistema educativo”.
Por otra parte, se reiteró el reclamo por la “crítica situación previsional”, señalando como “inadmisible” que las jubiladas y los jubilados perciban los aumentos salariales con una demora de 60 días en un contexto de alta inflación.

“Desde Amsafe volvemos a reafirmar que toda propuesta paritaria debe estar en sintonía con las necesidades y expectativas del colectivo docente, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales, recuperar el poder adquisitivo perdido y fortalecer la escuela pública”, concluyeron.
Posición oficial
Casi con una mirada diametralmente opuesta, el ministro de Economía, Pablo Olivares, calificó la reunión como “fructífera” y sostuvo que el Ejecutivo “cumple con lo comprometido en cada paritaria, que es volver a la mesa de diálogo una vez finalizado el período de vigencia del acuerdo salarial”. En esa línea, señaló que “en el segundo trimestre los aumentos salariales de bolsillo, incluyendo el mínimo garantizado, colocaron a todos los cargos testigos por encima de la inflación”.
“La realidad terminó convalidando lo que habíamos anticipado: el incremento que se otorgó para el segundo trimestre, del 8% más el mínimo garantizado, superó la inflación del período. Eso nos da fundamentos objetivos para discutir cómo avanzar”, aseguró.
Además, Olivares destacó que durante el encuentro también se compartió información detallada sobre la situación de las finanzas provinciales: “Hicimos una exposición sobre cómo fueron los ingresos y egresos del primer semestre, y cuáles son las proyecciones para la segunda mitad del año. En base a eso, expresamos la voluntad del Gobierno de construir una nueva propuesta, responsable y sostenible”.
Por su parte, y marcando el eje de la discusión, el ministro de Educación, José Goity, enfatizó que “la prioridad de esta gestión es garantizar los aprendizajes” y que “la política educativa no puede quedar condicionada por lógicas sectoriales”. En ese sentido, afirmó: “Tenemos una responsabilidad como Gobierno, que es conducir el sistema educativo, y eso implica plantear políticas orientadas a la mejora de los aprendizajes. Estoy orgulloso del compromiso de los docentes en el aula, pero muchas veces la agenda gremial no refleja ese compromiso cotidiano”.
Goity también defendió la continuidad del llamado “premio” por asistencia, una política que, según detalló, beneficia al 80% del cuerpo docente: “La diferencia en la educación la hace el docente en el aula. Por eso, premiar la regularidad es una forma de cuidar la calidad. Esta política de incentivo no se aplica en otros sectores de la administración pública. Lo hacemos porque creemos que los aprendizajes son el eje central de nuestra gestión educativa”.
“Estamos interviniendo en cientos de escuelas. No es lo mismo enseñar en un edificio con filtraciones que en uno en condiciones. Falta mucho, pero estamos trabajando para mejorar las condiciones de trabajo y de aprendizaje”, concluyeron.


