En 24 horas el planeta alcanzó dos marcas nada felices: se midieron las temperaturas medias globales más altas desde que se tienen registros.

Este lunes se midió la temperatura media del planeta para un día completo más alta registrada: 17,15ºC. De esta manera, el mundo batió dos veces en 24 horas el récord de día globalmente más caluroso desde que hay registros. La anterior marca se alcanzó el domingo pasado, 21 de julio, pero solo duró hasta la jornada siguiente, el lunes 22, según el Servicio Copernicus de Cambio Climático.
El termómetro mundial de este lunes marcó una temperatura promedio en todo el planeta de 17,15ºC. “El día más caluroso de la serie histórica que arrancó en 1940”, explicaron desde el programa Copernicus. Este valor superó el anterior récord que se había medido 24 horas antes, con 17,09ºC. El anterior techo databa del 6 de julio de 2023 con 17,08ºC.

Antes de 2023, el mismo tipo de récord se había experimentado el 13 de agosto de 2016 (con 16,8ºC). “Lo que más llama la atención es la gran diferencia entre las temperaturas de los últimos 13 meses y los récords anteriores. De verdad, es terreno desconocido debido al calentamiento del clima”, dijo el director del centro, Carlo Buontempo.
Las temperaturas más altas del año en el planeta se registran normalmente entre finales de junio y principios de agosto. El análisis de Copernicus sugiere que el brusco incremento de temperaturas que se experimentó está influenciado por la temperatura inusualmente alta registrada en la Antártida.
La previsión del centro es que, una vez superado este pico, la temperatura global del planeta descienda, aunque, “con la posibilidad de que haya fluctuaciones en las semanas próximas”.
“Pedal a fondo”
“Pedal a fondo rompiendo récords de temperatura”, sintetizó el naturalista santafesino César Massi. “Y a pesar de ver las consecuencias (sequías, inundaciones, plagas, cosechas perdidas, arbolado arruinado) las gestiones eligen no mirar y solo esperar un año mejor: la única política de adaptación es rogar que no sea un año Niña”, escribió en X.
Este especialista en flora nativa, radicado en Bigand, participa activamente de los debates en torno a las cuestiones ambientales. “No menciono otras consecuencias de este desastre porque gestiones sensibilizadas con la pérdida de biodiversidad o paisajes, bueno, son escasas”, lamentó Massi, y siguió: “Pero creo que todas ven la falta de divisas cuando falla una cosecha o lo que cuestan los desastres naturales asociados al cambio climático”.
“Deberíamos estar trabajando muchísimo en adaptación. En cómo vivir dentro de las ciudades, en cómo hacer más resiliente la producción de alimentos de cercanía, en los suelos, en la gestión del agua, en mejorar sistemas productivos, la respuesta a desastres, la red eléctrica”, enumeró el especialista, y concluyó: “Y también invertir muchísimo en ciencia, jerarquizar organismos técnicos, presencia en el territorio y diversificar. La salida a todo esto (creamos que hay una) es diversificar, no podemos enfrentar condiciones tan complejas simplificando todo”.
Foto: Eduardo Bodiño/German Press Agency (DPA)


