Un 45% de los santafesinos optó por la abstención y no concurrió a votar. El gobernador Pullaro ganó, pero perdió más de 20 puntos en comparación con la elección que lo llevó a la Casa Gris.

Los resultados del domingo dejaron varios ganadores y muestran ciertas tendencias, pero no todas son positivas. El nivel de participación fue muy bajo: con en el 98% de las mesas informadas, el escrutinio provisorio reveló que solo un 55,6% de los electores concurrió a votar.
Dicho de otro modo: casi un 45% optó por la abstención. Además, entre los votos emitidos un 10% fueron blancos y nulos.
Esta caída histórica en Santa Fe, que abrió el calendario electoral este domingo, se da en el marco de una elección clave para la provincia: se elegían convencionales para reformar la Constitución santafesina.
El propio Maximiliano Pullaro encabezó la lista de candidatos para la Convención del oficialismo. El gobernador obtuvo casi el 35% de los votos y consiguió 33 bancas de una total de 69, con lo que quedó a solo dos lugares del quórum propio, que era lo más buscado.
Sin embargo, los resultados quedaron muy lejos de los números de 2023, cuando fue elegido gobernador. Este domingo, el mandatario provincial le sacó más de 20 puntos al segundo, pero perdió casi 20 puntos en relación a la elección del 2023, cuando logró el 55,7% de los apoyos, y algo más de un millón de votos. Este domingo, Pullaro consiguió 485 mil votos. Es decir, medio millón menos.

Desde distintos sectores opositores atribuyeron estas cifras a una falta de información y responsabilizaron al oficialismo, quien impulsa la reforma constitucional con la reelección del gobernador como uno de sus objetivos prioritarios.
Más allá de la apuesta del gobernador y los resultados de este domingo, que no se pueden trasladar directamente ni comparar con los resultados de una elección general, en los espacios que quedaron en carrera ya están tomando nota de esta baja participación que se detecta entre el electorado.


