El diputado provincial Carlos del Frade analizó en detalle la partida total de gastos para el año que viene.

Por Carlos del Frade
El presupuesto total de gastos para el año 2026 de la provincia de Santa Fe es de 14 billones 125.704 millones 195 mil pesos, una cifra de catorce números, aproximadamente 14 mil millones de dólares. Significa que el 10 por ciento es de 1 billón cuatrocientos mil millones de pesos; el 1 por ciento es de 140 mil millones de pesos y el 0,1 por ciento es de 14 mil millones de pesos. Esta primera observación está destinada a la población en general, a las personas que suelen acercarse a distintas agencias del estado santafesino y escuchan la respuesta: “No hay plata”. No es verdad. Anoten, recuerden y piensen que el 0,1 por ciento del presupuesto total de gastos del estado santafesino para el año 2026 será de 14 mil millones de pesos. Es imprescindible democratizar los números del presupuesto. La estatura de los números del presupuesto es el verdadero tamaño de la importancia que el poder político le da a las cosas. Todo lo demás es inflación de palabras.
El proyecto de presupuesto 2026 de la provincia de Santa Fe ingresó por la Cámara de Diputados y Diputadas y está reflejado en el expediente 57.565 del 31 de octubre de 2025, presentado a las 17.11. Antes de la formulación de los números, el mensaje del ejecutivo destaca que “la provincia de Santa Fe posee una economía grande, abierta, estable, diversificada y con bajo nivel de endeudamiento. Es la segunda del país luego del conglomerado que conforma CABA y la provincia de Buenos Aires, significando aproximadamente un 9 por ciento de la economía nacional”. Agrega que “el peso económico de Santa Fe es superior a su peso en términos de población y el doble de su peso territorial”. Y remarca que una de cuatro divisas del país proceden de la provincia de Santa Fe y que por las manufacturas de origen agropecuaria supera el 40 por ciento. Luego hace mención a los puertos. En estos párrafos aparecen aspectos fundamentales para entender el presente y la matriz del pensamiento político económico de la administración Pullaro: la necesidad del endeudamiento, la producción santafesina en función de las exportaciones argentinas y el rol protagónico de los puertos. Matriz de dependencia que luego recaerá sobre las espaldas de la clase media y los sectores populares, sobre las familias santafesinas.
Más adelante se apunta que la santafesina “es una economía pública provincial que combina tres rasgos históricos: su baja extracción de recursos al sector privado, su estabilidad en el manejo presupuestarios y un muy bajo nivel de endeudamiento”. Cuando se refiere al sector privado se hace mención a los grandes exportadores, verdaderos dueños de la provincia porque los sectores familiares santafesinos, también privados, son los que llevan el peso de la vida cotidiana en una provincia rica pero que concentra y extranjeriza riquezas por las decisiones políticas de los gobiernos, nacionales y provinciales. Y la repetición del bajo nivel de endeudamiento es la porfiada invitación a un nuevo endeudamiento.
No aparece en ningún párrafo de estas 11 páginas del mensaje que prologa el presupuesto la palabra trabajo. Habla de un contexto: “…no se realiza en un campo abstracto sino dentro de un contexto que le sirve de encuadre”. No hay mediciones de cierre de empresas, despidos y crecimiento del empleo informal. Solamente definen las consecuencias de las políticas del gobierno de Javier Milei en la frase “enfriamiento económico” y destaca el brutal descenso de la coparticipación en dos números, del 103,3 por ciento interanual en enero de 2025 al 14,7 por ciento. Luego repite el “uso eficiente de los recursos”, el ahorro y la palabra equilibrio.
Al describir los montos destinados en el presupuesto elige comenzar por la seguridad, subrayando las inversiones en infraestructura penitenciaria. He aquí un sesgo permanente en la administración Pullaro: trabajar sobre las consecuencias de una matriz que concentra riquezas no solamente económicas en pocas manos y multiplica la exclusión y, por lo tanto, la violencia más allá de los paréntesis de disminución de homicidios. También es necesario apuntar que esas inversiones en infraestructura penitenciaria será un gran negocio para las empresas que ganen las licitaciones. Luego destaca el mensaje del ejecutivo las inversiones en educación, con 81 mil 975 millones de pesos para el boleto educativo gratuito y los 88 mil 910 millones destinados a la alimentación en las escuelas. Una velada confesión que muchas familias no pueden poner un plato de comida todos días para sus hijas e hijos. En tercer lugar hacen mención a la salud y luego a las partidas destinadas al deporte y la recreación por 119 mil millones de pesos, una inversión que multiplica lo destinado en el presupuesto 2025 pero que se explica por la realización de los juegos ODESUR.
Entiende el Ejecutivo en este mensaje enviado a la Legislatura que es necesario que el estado produzca inversiones productivas, hecho imprescindible. La pregunta obligada es quiénes son los más beneficiados de esas inversiones. Una vez más nos encontramos una matriz de política pública del gobierno santafesino adecuada a la dependencia de los grandes grupos económicos nacionales y multinacionales, sumiso a los mandatos depredatorios de la administración Milei y resignada a la planificación impuesta por intereses ajenos a la vida cotidiana del pueblo santafesino.
Números para una mayor urgencia
El presupuesto total de gastos de 2026 es de 14 billones 125.704 millones 195 mil pesos. Una cifra de catorce números. Es necesario recordar y repetir que el uno por ciento es de 140 mil millones de pesos y que el 0,1 por ciento es de 14 mil millones de pesos. Un dato que debe democratizarse para que nadie reciba como respuesta que no hay plata.
El ministerio de Educación es la cifra más alta con el 18,23 por ciento, con un total de 2 billones 575.982 millones 839 mil pesos, con 58.347 personas que trabajan allí, casi seis ciudades en movimiento cotidiano.
Luego está el de Justicia y Seguridad, con 1 billón 264.147 millones 434 mil pesos, el 8,94 por ciento del total de gastos, donde trabajan 33.206 personas.
En tercer lugar el de Salud, con 1 billón 116.863 millones 973 mil pesos, el 7,90 por ciento del total de gastos presupuestados, donde trabajan 30.960 personas.
En tanto el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano apenas llega al 1,74 por ciento; Trabajo, el 0,93 por ciento; Cultura, el 0,29 por ciento y Ambiente, una vez más, el escuálido 0,13 por ciento. Es decir que estas cuatro carteras que deben estar presentes de la manera más cercana posible a las urgencias sociales, culturales, laborales y ambientales de la provincia de Santa Fe, apenas suman el 3,09 por ciento del presupuesto. Más allá que luego existen anexos donde se ponen de manifiesto las cifras totales a cada área, estas cifras anoréxicas volcadas a lo social reflejan que habrá mayores necesidades existenciales en la provincia de Santa Fe. Son tres pesos para estas cuatro áreas del estado santafesino por cada cien pesos dentro de un presupuesto de más de 14 billones de pesos. Una vez más repetimos que la estatura del número presupuestario marca la verdadera importancia que el poder político le da a las urgencias sociales. Los bellos discursos se desvanecen ante las cifras del presupuesto.
Las bibliotecas populares, por ejemplo, tendrán un presupuesto de 147 millones 478 mil pesos en total. Alguna vez habrá que reconocer de verdad el trabajo de la gente que en cualquier lugar de la monumental geografía santafesina mantiene estos espacios de pluralismo, compromiso social y democratización de la belleza. Eso no ocurre en este presupuesto 2026 del gobierno santafesino.
El MPA tendrá una partida de 64 mil 476 millones 135 mil pesos, menos del 0,5 por ciento del presupuesto con 858 personas trabajando. El Organismo de Investigación contará con 750 millones de pesos para todo el año. Una cifra que no promete grandes investigaciones.
La justicia penal juvenil tiene asignadas partidas por 6.881.939.000 pesos, menos del 0,05 por ciento del presupuesto total y la agencia de control policial tiene 92.335.000 pesos, cifra que permite suponer una revisión superficial del comportamiento de las llamadas fuerzas del orden en la provincia.
En el Ministerio de Educación es necesario apuntar el presupuesto para los Equipos de Inclusión Socioeducativas, de solamente 2.352 millones 456 mil pesos, menos del 0,2 por ciento del total. El programa de construcción de mil aulas es de 12 mil 434 millones 723 mil pesos.
La educación privada en todas sus modalidades suma alrededor de 470 mil millones de pesos, casi el 20 por ciento del total del monto asignado a la cartera educativa total para el año 2026.
En relación a las partidas de género en el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano, el monto llega a los 2.370 millones 431 mil pesos, menos del 0,2 por ciento.
En niñez hay 13.793 millones 294 mil pesos, menos del 0,1 por ciento y atención para personas con discapacidad, 8.735 millones 240 mil pesos pesos, también por debajo el 0,1 por ciento. Mientras tanto la APRECOD tiene asignada una magra cantidad de 624 millones 166 mil pesos y el Plan ABRE, 561 millones 263 mil pesos.
En el área del ministerio de Salud, una cartera que tiene 30.960 personas, hay partidas por 2.571 millones 285 mil pesos para Salud Mental, un área fundamental por el crecimiento de los suicidios en toda la provincia de Santa Fe. Esa cantidad de dinero representa mucho menos del 0,1 por ciento del total del presupuesto provincial.
La cuestión ambiental una vez más presenta una partida de solamente el 0,13 por ciento del total y la dependencia material del Ministerio de Desarrollo Productivo que es el cobra multas por casos de fumigaciones ilegales.
Una vez más el presupuesto provincial parece destinado a acompañar una política económica que responde a las imposiciones de las planificaciones multinacionales por encima de las necesidades de la población santafesina. Habrá más urgencias.
Continuidad de la Forestal
El anexo VII del Presupuesto Provincial de Santa Fe para 2026 sostiene el llamado “Gasto público para la gobernanza climática”.
Es lo que “representa la suma de las erogaciones relacionadas a medidas de respuesta al cambio climático, esto es, acciones dirigidas a la mitigación o adaptación o bien actividades con otros objetivos pero que tienen impactos positivos para hacer frente al mismo”.
Agrega que en “el proyecto de presupuesto para el año 2026 se identifican 252 actividades y obras que representan medidas de respuesta al cambio climático. En su conjunto, resulta un presupuesto de gasto climático de $663.249,1 millones, lo que representa el 4,7% del total del presupuesto de gastos de la administración provincial”.
Pero más allá de esta bella aspiración, lo cierto, tal como viene ocurriendo en los últimos diez años, el presupuesto destinado al Ministerio de Ambiente y Cambio Climático apenas llega al 0,13 por ciento del presupuesto total de gastos para el año 2026.
Trece centavos por cada cien pesos que invertirá el gobierno de Santa Fe para cuidar el ambiente para las más de tres millones y media de personas que habitan estos atribulados arrabales del mundo.
El Ministerio de Ambiente y Cambio Climático tiene 260 personas que trabajan, 218 de manera permanente y 42 de forma temporaria y su presupuesto es de apenas 19.605 millones 653 mil pesos.
Su principal rubro de acuerdo a la cantidad de dinero invertido es la protección de bosques nativos, 1.660 millones 442 mil pesos, es decir cuatro millones y medio de pesos diarios.
En Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos, 1.643 millones 48 mil pesos, es decir también cuatro millones y medio de pesos por día.
Para Acción Climática, propiamente dicha la partida asignada en el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, es de 1.528 millones 795 mil pesos, 4 millones cien mil pesos diarios en lo concreto.
Plantar el futuro, por ejemplo, tiene una partida de 409 millones 421 mil pesos, 644 mil pesos diarios.
Menos dinero aún para Prevención de áreas naturales, 203 millones 593 mil pesos, 557 mil pesos diarios.
No solamente las cifras son pequeñas, anoréxicas, si no también la demostración de una filosofía de política pública porque será el Ministerio de la Producción el encargado de cobrar las multas por violaciones de la ley de fitosanitarias que sigue siendo la de 1995 y que no tiene cumplimiento efectivo, hecho que genera enfermedades y contaminaciones por todo el territorio santafesino.
Siete veces se ha presentado el proyecto en la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe pero nunca logró ser transformada por la resignación de la política de los grandes partidos a las imposiciones de las multinacionales y sus socios locales en cada uno de los diecinueve departamentos.
Este presupuesto solamente representa la formal enunciación de una preocupación pero la nula decisión de parar con la depredación y la explotación irracional de los bienes comunes, una especie de nueva multiplicación de la matriz de La Forestal.


