Anticipando la posición de Provincias Unidas, el gobernador santafesino defendió la necesidad de discutir la reforma laboral y tributaria. “Vamos a acompañar todo lo que entendemos que está bien y todas las reformas que hay que llevar adelante”, adelantó.

En el marco del acto inaugural de la 13ª edición de la Semana Comex en la ciudad de Santa Fe, uno de los eventos empresariales más relevantes del país para el sector exportador, el gobernador Maximiliano Pullaro defendió la necesidad de discutir la reforma laboral y tributaria.
“Vamos a acompañar todo lo que entendemos que está bien y todas las reformas que hay que llevar adelante, como la reforma laboral y la reforma impositiva”, dijo el mandatario a la salida del evento tras hacer un análisis sobre el duro revés que su espacio recibió el domingo en las elecciones legislativas nacionales.
El santafesino calificó como “fundamental” la discusión de una reforma laboral que busca el Gobierno nacional y, precisamente, fue impulsada por la diputada nacional Romina Diez, quien a su vez es presidenta y armadadora de La Libertad Avanza (LLA) en territorio de Pullaro. Para el mandatario de Santa Fe, en el centro tiene que estar la “competitividad”.
“Hay que tener mejores leyes laborales, no para los empresario solamente, también para los trabajadores, para generar empleo”, remarcó el titular de la Casa Gris.
Respecto de la discusión tributaria, cuestionó: “Nosotros estamos intentando poner blanco sobre negro y despejar los claroscuros que tiene este debate, porque a veces parece que la carga impositiva que tiene la República Argentina está en las provincias o en las municipalidades, y eso es incorrecto”. Pullaro afirmó que “la mayor carga impositiva está por parte del Estado Nacional”.
Duro revés
Según el balance post electoral del periodista Hernán Lascano, y con el que coinciden otros analistas, este domingo “Pullaro sufrió el revés más duro desde que compite en política”. El gobernador de Santa Fe se involucró poniendo personalmente todo lo disponible para que los candidatos de Provincias Unidas tuvieran el mejor desempeño. “Lo único que no hizo fue estar en la lista. Pero eligió a su vicegobernadora para encabezarla, se adhirió a ella en todos los actos y entrevistas de la campaña, y también comprometió a su entera coalición de gobierno. Salieron terceros, muy lejos, con el 18 por ciento”, señaló.
“Desde el principio de sus gestiones Pullaro tuvo con Milei una relación tensa, retorcida pero no de antagonismo. Le mostraba, a menudo con discursos en los mismos ámbitos, que él cree en el Estado, en la inversión pública, en hacer caminos, en subsidiar tasas para créditos al sector productivo, en construir gasoductos, en tomar deuda para apuntalar a la industria y no al sector financiero. Pero apoyó temprano el Pacto de Mayo del oficialismo y mandó a sus legisladores a votar con los libertarios en situaciones definitorias. Lo hizo en la Ley Bases donde se avanzaba sobre legislación laboral, se delegaban facultades al Ejecutivo y se disponían privatizaciones. Tan opuesto a la corrupción kirchnerista, se negó frontalmente a conformar una comisión investigadora por el Criptogate contra el presidente”, enumeró.
Según este análisis, el domingo “a Pullaro le llegó la cuenta por esa ambigüedad” y el electorado escogió entre dos variantes rígidas: avalar al gobierno o desafiarlo. “La opción de Provincias Unidas fue de gobernadores que a veces podrían acompañar a Milei y a veces no. Cualquier experimento híbrido el fin de semana fue incomprendido o despreciado. La polarización lo pulverizó”, concluyó.


