“La última vez que algo así había sucedido fue en los años noventa, y también tuvo sabor a historia”, destacaron desde la Liga Nacional. Independiente de Oliva y Boca se enfrentaron este lunes en la localidad cordobesa.

“Tuvieron que pasar 29 años para que algo así volviera a ocurrir”, recordaron desde la Liga Nacional de básquet. Lo que pasó fue la coincidencia de tres hermanos dentro de una misma cancha: Agustín, Esteban y Francisco Cáffaro escribieron un capítulo histórico de la competencia más importante de ese deporte en Argentina.
En la noche de este lunes, Independiente de Oliva recibió a Boca Juniors. Agustín y Esteban Cáfarro —el mayor y el menor de los hermanos— defendieron los colores del equipo local. Del otro lado, Francisco vistió la camiseta azul y oro y cortó la mala racha del equipo de Buenos Aires, que venía de perder dos partidos.
“La última vez que algo así había sucedido fue en los años noventa, y también tuvo sabor a historia. Primero fueron los hermanos Grippo, el 14 de agosto de 1988, cuando Olimpo (con Diego y Claudio) venció a River (de Mauro) por 115-114 en tiempo suplementario. En la revancha, disputada en el Microestadio de River, el conjunto millonario se impuso 87-84”, recordaron desde la Liga Nacional.
Luego llegó el turno de los Ginóbili, el 3 de noviembre de 1996. Esa noche, relataron, Deportivo Roca, con Leandro y Sebastián, derrotó a Estudiantes de Bahía Blanca, que tenía a Emanuel, por 114-110. Y la revancha, jugada un 10 de noviembre, fue para el Albo: 111-105, con 35 puntos de Leandro, 17 de Sepo y 4 de Manu.
“Ahora, casi tres décadas después, los Caffaro toman la posta y actualizan una historia que combina familia, talento y pertenencia. Tres hermanos santafesinos, formados en distintos caminos, pero unidos por la misma pasión, que se encontraron cara a cara en la élite”, destacaron.

Este 13 de octubre, más allá del resultado, quedará en la historia de los hermanos nacidos en Piamonte y en la del básquet nacional.


