Según Amsafe, la obra social de los empleados públicos de Santa Fe “atraviesa una de sus peores crisis”. El gremio señaló que el reclamo más común es por la “imposibilidad” de conseguir prestadores y que en San Jorge, El Trébol y Sastre “cada vez menos médicos, especialistas y psicólogos quieren trabajar con IAPOS”.

La Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafe) realizó este martes una jornada de protesta por el Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (IAPOS). “No funciona para los que más aportan”, sintetizaron.
Desde el gremio afirmaron que la obra social de los empleados públicos de Santa Fe “atraviesa una de sus peores crisis”. Según los propios datos de IAPOS, cuenta con más de 600 mil afiliados, entre trabajadores activos y pasivos, docentes, policías, personal de salud y administración pública. “La que debería ser una cobertura de referencia se convirtió en un sinónimo de mal funcionamiento, burocracia y abandono”, plantearon.
El sindicato de la docencia de las escuelas públicas indicó que conseguir un turno se convierte en “una odisea” y que el reclamo más común es la “imposibilidad” de conseguir prestadores. La “cartilla vacía” se nota más fuera de las ciudades principales de la provincia, en localidades como San Jorge, El Trébol y Sastre, donde “cada vez menos médicos, especialistas y psicólogos quieren trabajar con IAPOS”.
“Los que quedan dan turnos a 60, 90 días. Para un cardiólogo, un neurólogo o un dermatólogo hay listas de espera interminables”, graficaron. Además, denunciaron el cobro de un “plus médico” de $20.000 a $30.000 por consulta para la mayoría de los profesionales, a pesar de su prohibición. “Si no pagás, no te atienden. El afiliado paga todos los meses el aporte más alto de la provincia y además debe pagar de nuevo en el consultorio”, protestaron.
Por otro lado, también advirtieron que las derivaciones se concentran cada vez más en Santa Fe o Rosario: “Un afiliado del interior debe viajar 150 kilómetros para un estudio que antes se hacía en su localidad porque no hay convenios vigentes”.
Otro de los ejes del reclamo tiene que ver con los medicamentos. En Amsafe describieron que fármacos que hasta el año pasado tenían 70% de cobertura hoy tienen 40% o “directamente no están” en el vademécum. “Para pacientes crónicos, diabéticos, hipertensos y oncológicos el gasto de farmacia se volvió impagable”, remarcaron.
También pusieron el foco en los tiempos para las autorizaciones. “Estudios de mediana y alta complejidad como resonancias, tomografías, endoscopías o cirugías programadas tardan semanas en ser autorizados por auditoría médica. Hay casos de cirugías suspendidas el mismo día porque IAPOS no mandó la autorización”, indicaron.
El caso de la atención psicológica y odontológica es particular. Según la denuncia de Amsafe, esas áreas actualmente están “casi sin cobertura”, ya que “es mínimo” lo que reconoce la obra social: “Un tratamiento de conducto o una corona debe pagarse particular. En salud mental, reconoce cuatro sesiones al año cuando un tratamiento mínimo requiere dos por mes”.
Finalmente, desde el gremio afirmaron que la obra social está “desfinanciada y sin control” mientras “a los afiliados se les descuenta religiosamente todos los meses uno de los aportes más altos del país”.


