Ciberestafa: usaron una web falsa de un banco para robarle la jubilación a un vecino piamontés

Tras el robo de datos confidenciales y dinero mediante una página clonada, la familia apunta contra el banco por la falta de respuestas y la negativa a devolver el dinero.

Imagen ilustrativa.

Las estafas digitales siguen siendo una de las modalidades más comunes para el robo de dinero y datos bancarios. Llamadas haciéndose pasar por familiares, por entidades bancarias o billeteras virtuales; enlaces o mensajes falsos, clonación de páginas web, entre otras formas de engaño a los usuarios.

Según la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), durante 2024 se registró un incremento del 21,1% en la cantidad de reportes por delitos informáticos, respecto a 2022 y 2023. Esto equivale a más de 34 mil denuncias recibidas durante ese año. Aún se desconocen los datos de 2025 pero es una modalidad que sigue vigente.

Como es el caso de Juan D.B, un vecino de Piamonte, que sufrió el robo de su jubilación esta última semana al haber ingresado sus datos en lo que, creía, era la web oficial del Banco de Santa Fe. Esta modalidad se la conoce como clone phishing y se basa en clonar sitios web o correos electrónicos para robar datos confidenciales, contraseñas o dinero.

A través de las redes sociales, su hijo denunció que la entidad bancaria tomó el caso a partir de una denuncia policial presentada, en línea con la baja de claves y tarjetas, pero “en menos de 24 horas el banco decide no reintegrar el dinero porque para ellos no fue robado”.

Según apela la entidad financiera, “las transacciones y operaciones interesadas solo resultan posibles si el cliente ejecuta las mismas e ingresa su usuario y clave para ingresar al canal y operar; o bien, si facilita a terceros datos confidenciales respecto de los cuales posee la responsabilidad de guarda y tenencia”.

Ante la respuesta, la familia del afectado relata: “Entre tanto destrato para con el cliente, una de las respuestas del banco fue que en realidad sí fue robo, pero que ellos no pueden hacerse responsables por todos los robos, que es lo mismo que si vos cobrás por ventanilla y al salir alguien te roba el dinero, no es culpa del banco, y es un robo”. Además, agregan que elevaron un reclamo a la Defensoría del Pueblo y en la Defensoría del Consumidor.

Un caso similar ocurrió en Cipoletti, Río Negro, donde un usuario sufrió una estafa de similares características y la Justicia falló a favor de la víctima, basándose en la Ley de Defensa del Consumidor y el Código Civil y Comercial. En este caso, la decisión judicial se tomó al aplicar la teoría del “riesgo creado” que establece que el banco asume los riesgos de los sistemas que gestiona, haciéndose cargo del costo si sus sistemas de seguridad fallan en detectar transacciones inusuales.

Si bien es un hecho particular, sienta un precedente en la jurisprudencia argentina. Por el momento, el caso de Juan D.B continuará siendo analizado por las dependencias correspondientes. “No vamos a parar hasta que esto tenga una resolución favorable porque lo único que estaba haciendo mi viejo es pagar en término facturas de servicios que, además, ya tenía cargadas porque no es la primera vez que lo hace”, cierra la denuncia en redes sociales. 

¿Cómo cuidarse de las estafas virtuales?

Es posible prevenir este tipo de robos, siendo precavidos tanto en los movimientos que realizamos:

  • No responder correos electrónicos ni mensajes de texto que soliciten datos personales.
  • No clickear sobre enlaces que provienen de canales desconocidos.
  • Establecer contraseñas que contengan letras, números y/o caracteres especiales.
  • Al ingresar a páginas web chequear que sean oficiales y seguras (candado verde antes de la dirección web)
  • Ante llamadas telefónicas que generen desconfianza, cortar y llamar a los canales oficiales de la entidad que dicen ser. Un banco u organismo público no solicita claves, datos personales o transferencias.
  • Prestar atención a la redacción de los mensajes, a veces pueden resultar imperceptibles, pero suelen aparecer: faltas de ortografías o alteraciones en la URL.
  • Si recibís avisos promocionales, regalos, descuentos, préstamos o cortes de servicio, primero chequeá en los canales oficiales.

Ante la duda denunciá en comisarías, fiscalías o a través de la línea 137.

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