Diez años del primer Ni Una Menos: del grito colectivo a la violencia machista que no cesa

Se cumple una década de aquella movilización masiva contra los femicidios y la violencia machista. En todo el país se realizarán marchas y convocatorias. Desde 2015, se registraron 337 muertes violentas de mujeres en Santa Fe y más de 2.500 a nivel nacional.
Ni Una Menos en Rosario, 2015. Foto: Alina Alba

Este 3 de junio se cumplen 10 años de aquella primera manifestación nacional #NiUnaMenos, que se activó a raíz del feroz femicidio de Chiara Páez en Rufino. A una década de ese masivo grito colectivo, el movimiento de mujeres y diversidades vuelve a ocupar las calles en distintos puntos del país.

Según el Observatorio Nacional Mujeres, Disidencias, Derechos de MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana), en el país sigue muriendo una persona por violencia de género cada 33 horas y Santa Fe no escapa a la problemática.

Esta última década, la provincia registró 337 muertes violentas de mujeres y disidencias, según el citado informe. De ese total, 219 fueron femicidios íntimos y 118 ocurrieron en contextos de narcocriminalidad o economías delictivas, una tendencia que evidencia la persistencia de la violencia machista en escenarios cada vez más precarizados y violentos.

La mayoría de los crímenes ocurrieron dentro del hogar, con parejas o ex parejas como principales agresores, lo que pone en cuestión la eficacia del sistema de prevención y protección.

Violencia machista que no cesa y un ajuste que la profundiza

Desde comienzos de junio de 2015 hasta el 30 de mayo de 2025 pasaron 10 años, todo un cambio de época, con políticas públicas que avanzaron como Ley Micaela, para frenar la violencia hacia mujeres, disidencias y minorías sexuales.

No obstante, a lo largo de esta década, el reporte de MuMaLá contabilizó un total de 2.589 femicidios, femicidios vinculados y trans/travesticidios en la Argentina. 

“Esto significa que una mujer o persona trans fue asesinada cada 33 horas. Detrás de cada caso hay una vida truncada, una familia devastada y un Estado ausente”, expresaron.

Desde el organismo precisaron sobre el resultado de su informe y en torno a estos 10 años de reclamos de políticas públicas contra la violencia: “A una década de la histórica movilización del 3 de junio de 2015, cuando millones alzamos la voz bajo la consigna Ni Una Menos, la violencia machista persiste y se agrava”.

Y agrega: “Hoy, más que nunca, denunciamos que el brutal ajuste económico implementado por el gobierno de Javier Milei profundiza la desprotección y la precarización de nuestras vidas”.

Gabriela Sosa, referente de MuMaLá, en diálogo con Radio UNR, explicó: “Este nuevo aniversario refuerza el pedido que venimos haciendo hace 10 años atrás. Que no haya quedado como un reclamo aislado, sino que conformó el basta de violencia machista en la Argentina. Por eso seguimos insistiendo y no nos resignamos a vivir en un país cuyo Estado incumple las normativas locales”.

Datos nacionales

Entre los datos nacionales desagregados, 86% fueron femicidios directos, y 2.788 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos; 7% de los femicidios vinculados fueron varones o niños y 4% mujeres o niñas, el 3% fueron trans/travesticidios; el 64% de los femicidios ocurrieron dentro del hogar de la víctima; y el 50% de las víctimas tenía entre 19 y 40 años. En diez años fueron asesinadas 270 mujeres mayores de 60 años y 166 niñas y niños menores de 12, y el 58% de los femicidios en infancias fueron vinculados.

Luego detallaron que “la maternidad también está en la mira de la violencia machista: 1.280 mujeres madres fueron asesinadas. 61 mujeres embarazadas fueron víctimas de femicidio”.

Por otra parte, solo el 17% de las víctimas había realizado una denuncia previa, evidenciando las tremendas fallas del Estado en detectar y acompañar a las víctimas de violencia machista. De las que denunciaron, el 54% obtuvo una orden de restricción, pero solo el 10% accedió a un dispositivo electrónico de alerta.

El 9% (167) de los femicidas pertenecían a fuerzas de seguridad, y el 53 % de ellos utilizó su arma reglamentaria para cometer el crimen.

El 67% de los femicidas eran pareja o expareja de las víctimas, y el 38% convivía con ellas al momento del crimen, por lo que destacaron: “La violencia íntima y doméstica sigue siendo una de las expresiones más brutales del machismo estructural”.

Con información de Radio UNR y rosario3.

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