El salario mínimo se encuentra en los niveles más bajos de las últimas dos décadas

El Gobierno nacional fijó el nuevo monto para mayo. La cifra de $234.315 está por debajo de la línea de indigencia.

El aumento fue establecido a través de la Resolución 9/2024 del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, publicada el viernes en el Boletín Oficial.

El Ejecutivo estableció una suba del 9% para abril y del 6% para mayo. De este modo, el salario mínimo, vital y móvil (SMVM) quedó en 221.052 pesos en abril  (en marzo eran $202.800) y desde mayo la cifra llegará a los 234.315 pesos.

La semana pasada el Gobierno convocó al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil para definir la nueva actualización del sueldo básico. Sin embargo, tras el encuentro —en el que participaron representantes sindicales y de las cámaras empresariales, entre quienes se encuentran dirigentes de la CGT y la CTA y empresarios de la Unión Industrial Argentina (UIA)— no se llegó a un acuerdo. Por eso, la administración de Javier Milei volvió a fijar por su cuenta el aumento del salario mínimo. Desde su asunción, es la segunda vez que esto sucede. 

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en marzo una familia tipo necesitó $773.385 para no ser pobre y $358.049 para no ser indigente. Es decir que el monto definido unilateralmente por el Ejecutivo no llega a la mitad de la línea de pobreza y tampoco llega a cubrir la de indigencia.

Según se desprende del relevamiento realizado por el Instituto de Estudios y Formación (IEF) de la CTA – Autónoma, en comparación con noviembre de 2023 el SMVM perdió casi un 28% en términos reales. Si se observa diciembre de 2019, está un 37% abajo y contra diciembre de 2011 retrocedió un 58,5%.

“Si se hubiera actualizado por inflación desde 2011 hoy estaría en $564.230 por mes. Actualmente el SMVM se encuentra en los niveles más bajos de los últimos 20 años. Apenas está por encima de 2002/2003 y se ubica un 10% debajo de los niveles de los años ‘90. Una verdadera licuación como política de Estado“, explicó en X el investigador del IEF, Luis Campos.

Campos remarcó que en paralelo, el salario mínimo fue perdiendo posiciones con relación al promedio salarial: “Dejó de presionar al alza para ser utilizado como ancla. Pasó de representar el 40% del promedio salarial en 2011 a poco más del 20% en la actualidad, incluso por debajo del 25% de los años ‘90″.

“La decisión del Gobierno nacional de deteriorar aún más el SMVM es coherente con su mirada general del sistema de relaciones laborales: es una distorsión a ser removida. No hay por qué impedir que un trabajador venda su fuerza de trabajo por un precio menor si así lo desea. El problema de fondo es que en esta concepción económica no hay límite al ajuste a la baja“, analizó el investigador de las relaciones laborales y del mundo del trabajo en Argentina, y concluyó: “La caída del valor del SMVM en términos reales no es responsabilidad exclusiva de la gestión actual, como tendencia empezó en 2011. Pero es una muestra de los problemas que más temprano que tarde va a tener que afrontar el gobierno. La herencia queda cada vez más lejos”.

Salario mínimo, vital y móvil

El artículo 14 bis de la Constitución Nacional establece para todo trabajador un valor mínimo de la fuerza de trabajo y la Ley de Contrato de Trabajo define el SMVM como “la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión” (art. 116). Se trata de la suma mínima necesaria para asegurar esas condiciones de vida. 

Gráfico: IEF

Dejá una respuesta

Scroll al inicio