Incendios en la Patagonia: denuncian el desfinanciamiento para el combate del fuego

El Servicio Nacional de Manejo del Fuego dejó sin ejecutar el 25% de lo presupuestado para 2025, equivalente a casi $20.000 millones. Además, el Presupuesto 2026 proyecta una caída real del 71,6% respecto del año pasado en los fondos destinados al combate y prevención de incendios.
Foto: Lola Drewery. Fuente: FARN

La Patagonia argentina atraviesa una temporada crítica de incendios forestales en un contexto marcado por una decisión política de alto impacto: el gobierno de Javier Milei subejecutó el presupuesto del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y recortó en más del 70% los fondos destinados al combate del fuego para el 2026. Este ajuste afecta de manera directa la capacidad de prevención, respuesta y control en una de las regiones más vulnerables del país frente al avance del cambio climático.

El recorte alcanza al financiamiento para brigadistas, logística, equipamiento, aeronaves y tareas de prevención. En términos concretos, implica menos personal en territorio, menor disponibilidad de aviones hidrantes y helicópteros, y una respuesta más lenta frente a focos que, en condiciones extremas de sequía y viento, pueden expandirse en cuestión de horas.

Fondos subejecutados en contexto de crisis

El programa más importante para el combate del fuego a nivel nacional es el del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), que depende de la cartera de Seguridad nacional que dirige Alejandra Monteoliva, sucesora de Patricia Bullrich.

Estos fondos sirven tanto para la prevención como para el combate de los incendios. El SNMF presta asistencia cuando las jurisdicciones provinciales lo solicitan, brindando personal capacitado, recursos logísticos y operativos, y medios aéreos para combatir los incendios.

Según datos oficiales analizados por la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), en 2025 el SNMF dejó sin ejecutar el 25% de los recursos asignados, lo que equivale a casi $20.000 millones “que podrían haberse destinado a fortalecer la infraestructura, el equipamiento, las instancias de capacitación y las condiciones laborales de las y los brigadistas”, según la organización.

Por su parte, en 2024 se ejecutó un 22% del presupuesto anual para el SNMF. Ese año se registraron 301.604 hectáreas afectadas por el fuego en todo el país, según el último dato oficial disponible. Se trata del año con mayor cantidad de incendios en los últimos seis años.

En términos reales -es decir, contemplando el efecto de la inflación- en 2024 se ejecutó un 81% menos de fondos que en 2023, último año del gobierno de Alberto Fernández (Frente de Todos), según FARN. En cambio, en 2025 se ejecutó un 8,5% más de fondos que en 2023.

De acuerdo a la organización ambiental, esto es explicado “principalmente por ampliaciones presupuestarias concentradas en el último trimestre, destinadas en gran medida al alquiler de maquinarias, equipos y medios de transporte”, y “resultó insuficiente para compensar plenamente las pérdidas derivadas de la subejecución registrada en 2024”.

Más recortes en el Presupuesto 2026

Según los datos analizados por FARN, de acuerdo con el documento de presupuesto 2026, se proyecta una caída real del presupuesto del SNMF del 68,9% respecto de 2023 y del 71,6% en comparación con 2025.

Además, se observa una fuerte reducción de la participación del SNMF en el presupuesto total: mientras que en 2023 representaba el 0,032%, en 2026 se estima que alcanzará apenas el 0,014%, lo que implica una caída del 57% en su participación relativa.

“Los montos asignados y ejecutados durante la gestión del Gobierno actual permiten visualizar que el manejo del fuego no es una prioridad. Además, más allá de los ajustes presupuestarios, los momentos de su ejecución muestran que la lógica de actuación es siempre con los incendios consumados y nunca con carácter preventivo”, explicó Ariel Slipak, coordinador del área de Investigación de FARN.

Y agregó: “No sólo se necesita un mayor presupuesto, sino también atacar las causas de los incendios vinculadas al uso del suelo y a prácticas no respetuosas con los bosques”.

Avance del fuego

Los incendios continúan azotando a la Patagonia argentina. Actualmente, existen cinco focos de incendios activos: Puerto Patriada en El Hoyo (Chubut), Puerto Café en el Parque Nacional Los Alerces (Chubut) y el Túnel Inferior en el Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz), Cerro Chañy y Polcahue Norquinco en Aluminé, Neuquén, según datos de la Agencia Federal de Emergencias.

Es la peor tragedia ambiental en 20 años”, señaló Abel Nievas, secretario de Bosques de la provincia de Chubut. En Epuyén y El Hoyo continuaron las evacuaciones este viernes por el avance del fuego.

Más de 20 organizaciones ambientales se pronunciaron sobre los incendios que actualmente atraviesan la Patagonia y advirtieron: “Un enorme patrimonio milenario de flora y fauna autóctonas, y las sociedades que dependen de ellos, es arrasado año tras año. Lejos de ser fenómenos aislados, estos megaincendios son consecuencia directa de decisiones humanas”.

“Los incendios que actualmente atraviesan la Patagonia son otro de los síntomas alarmantes de los impactos de la crisis climática global, cuya causa principal es la quema de combustibles fósiles. Las condiciones meteorológicas cada vez más extremas y frecuentes, que propician sequías prolongadas y cambios en los patrones climáticos locales, favorecen la propagación del fuego  directamente empeorados por la crisis climática”, señalaron en un documento.

A esto, afirmaron, “se le suma la inacción estatal en materia de mitigación y prevención”, que podría mejorar las condiciones territoriales de cara a la temporada de incendios.

“El crecimiento desmedido de extensas plantaciones forestales con especies exóticas invasoras y profundamente adaptadas a un régimen mayor de incendios, como los pinos, sumado al desmanejo y la falta de regulación respecto de estos pinares y el riesgo que implican en la población y el ecosistema nativo, generan un caldo de cultivo para estos fenómenos. Además, el crecimiento demográfico exponencial y la falta de planificación urbana, la desinformación y los reiterados intentos de modificar la legislación respecto del uso del suelo, con marcados intereses inmobiliarios y de otro tipo, crean las condiciones para agravar los efectos devastadores del fuego”, enumeraron.

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