El análisis de una consultora santafesina sobre la coyuntura económica argentina pinta un panorama complejo para trabajadores y jubilados. Al mismo tiempo, denuncia una “billonaria transferencia de ingresos” desde el bolsillo de los asalariados hacia el del empresariado.

El Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) presentó su informe de coyuntura de febrero. Respecto de la actividad económica, sintetizaron: “Tasas impagables, endeudamiento de los hogares y las empresas, caída del empleo formal y aumento del cuentapropismo. Un modelo que destruye empleo y empresas sin un mínimo repunte”.
El análisis del MATE, integrado por investigadores y docentes de Rosario, advierte que mientras las estadísticas oficiales que comparan diciembre del último año con el mismo mes de 2024 marcan un crecimiento económico gracias al avance de la actividad financiera, la minería, el petróleo y el agro, los datos de empleo dan negativo.
“Lo paradójico es que estas actividades, a pesar de su acelerado crecimiento, están expulsando mano de obra a un ritmo imponente”, señalaron. Los datos son claros: mientras en la agricultura y la ganadería crecieron un 32%, se perdieron 7.487 puestos de trabajo; la intermediación financiera creció un 14%, pero perdió 6.886 empleos; en petróleo y minería el crecimiento fue del 9%, pero expulsó a 1.909 trabajadores.
El informe explica que desde la asunción de Javier Milei, la caída del empleo sólo se detuvo al final de 2024. Durante todo el 2025, la pérdida de puestos laborales fue una constante. Desde que comenzó el gobierno de La Libertad Avanza (LLA) se perdieron 323.000 empleos formales: se trata de 443 puestos de trabajo perdidos cada día de gobierno o de un empleo destruido cada 3 minutos. Más de la mitad (196.700) corresponden al sector privado, 105.000 al público y 21.996 al trabajo en casas particulares.
Por otro lado, el trabajo señala que el “refugio” es el cuentapropismo: la proporción de este sector en la población ocupada alcanzó su máximo valor histórico. “Antes de asumir Milei el cuentapropismo representaba el 21,6% de los ocupados. Ese valor trepó al 24,5%. Se trata de un aumento sin precedentes para una variable estructural como esta”, indicaron en el informe al que tuvo acceso El Piamontés.
Morosidad familiar
El informe también advierte sobre la profundización del problema de deudas: “La morosidad del endeudamiento familiar se sigue incrementando. La proporción de la deuda que no puede ser pagada a término se multiplicó por cuatro durante el año”.
El problema de la morosidad del crédito, explicaron, “se acentúa para las deudas de más fácil acceso: el 29% de la deuda contraída con diferentes compañías, entre las que destaca Mercado Pago, no está siendo atendida a término”.
Por otro lado, el saldo de los créditos en condición irregular pasó de 1,6 a 7,6 billones de pesos en 2025. “Al final del gobierno de Macri se había producido un problema de magnitud relativamente similar, pero en aquella ocasión la morosidad vino del lado de las empresas. Ahora son las familias las que no pueden pagar su deuda”, compararon.
Al mismo tiempo calificaron como “impagable” el nivel de intereses. Las tasas de interés reales (descontada la inflación) por préstamos personales y tarjetas de crédito están por encima del 4% mensual desde hace nueve meses, mientras que la tasa real que pagan las entidades por los depósitos a plazo fijo volvió a ser negativa. “Nunca fue tan amplia esa brecha”, sintetizaron.
Salarios e ingresos
Respecto de los ingresos, desde MATE señalan que “el salario real y las jubilaciones siguen perdiendo mes tras mes contra una inflación que sigue acelerándose sin pausa”. El aumento de precios de enero, medido por el Indec, fue de 2,9%, el máximo registro en nueve meses. “El ajuste cruel de Milei y el crecimiento acelerado del endeudamiento o los ‘favores’ de Trump para contener el tipo de cambio, no alcanzaron para terminar con el problema de la inflación”, analizaron.
Mientras tanto, el salario de los empleados estatales se desploma. El informe muestra que en los últimos cuatro meses perdió 4% adicional y quedó 22% debajo del nivel que tenía al asumir la gestión mileísta. La cifra es contundente: cada estatal perdió 10,7 millones de pesos desde entonces.

Por otro lado, en el sector privado el panorama tampoco es alentador. El salario real en el sector quedó 6% por debajo del nivel que tenía al asumir Milei. En este caso, cada trabajador acumula una pérdida de 2,1 millones de pesos.

El informe también señala el “piso histórico del salario mínimo legal”. Según el análisis de los investigadores, la destrucción del salario mínimo, vital y móvil (SMVM) es “un guiño a los empresarios”, una pauta para determinar la evolución de los salarios en el país. “Con cinco salarios mínimos, una familia no alcanza a cubrir la línea de pobreza calculada para un hogar de cuatro personas”, remarcaron.
Como contrapartida, el informe advierte sobre una “billonaria transferencia de ingresos”. Según los datos del MATE, “71,2 billones de pesos es el total de la transferencia de ingresos que se produjo en la economía por la caída del costo salarial”. Además del bolsillo del asalariado, “también pierde el Estado por la menor recaudación, las obras sociales y los sindicatos”.

Por último, el informe de coyuntura económica denuncia el “robo millonario” a cada jubilado y jubilada. El poder de compra de las jubilaciones es 24% menor al de 2023 y cada jubilado acumula, en promedio, una pérdida de 5,4 millones de pesos.

“Los que cobran la mínima perdieron el 29% de su poder de compra y acumulan una pérdida equivalente a siete jubilaciones de 2023”, detallaron.


