El plan establece criterios para suspender las clases ante situaciones climáticas y sostener la continuidad pedagógica. El ministro de Educación, José Goity, explicó que las decisiones se tomarán en coordinación con Defensa Civil y los gobiernos locales.

El ministro de Educación, José Goity, comunicó este martes las fechas para el fin de ciclo lectivo y estimó el inicio del siguiente. Además especificó que el gobierno estableció un protocolo para organizar una respuesta ante inundaciones por el fenómeno El Niño.
Según confirmó el funcionario en declaraciones televisivas, las clases finalizarán formalmente el 18 de diciembre. Asimismo señaló que el próximo ciclo lectivo podría comenzar durante los primeros días de marzo de 2027. La planificación deberá contemplar el cumplimiento de los 180 días de clases establecidos por ley.
Además, el Ministerio de Educación presentó un protocolo de contingencia para responder a posibles eventos climáticos vinculados al fenómeno El Niño. El objetivo es mantener el funcionamiento de las escuelas siempre que sea posible y garantizar la continuidad de los aprendizajes cuando las condiciones obliguen a suspender las clases.
El titular de la cartera de Educación explicó que la suspensión de actividades presenciales quedará a cargo de los delegados regionales, a partir de informes de Defensa Civil y en coordinación con los gobiernos locales y los establecimientos educativos. Además, aclaró que las escuelas no se utilizarán como centros de evacuados para evitar demoras en la reanudación de las clases.
En los casos en que no sea posible sostener la presencialidad, cada institución deberá implementar un plan de contingencia para continuar con las actividades pedagógicas. Entre las alternativas previstas se encuentran el envío de tareas por correo electrónico o WhatsApp y la entrega de materiales impresos para realizar actividades en los hogares.
“Vamos a suspender clases solo en el caso que sea necesario”, afirmó Goity. El funcionario señaló que el protocolo contempla distintas acciones para reducir el impacto de las interrupciones y que las medidas se evaluarán de acuerdo con el desarrollo de cada situación climática.
Por último, indicó que se computarán las inasistencias de docentes y estudiantes cuando estén justificadas por circunstancias climáticas de fuerza mayor. También se buscarán mecanismos para recuperar los contenidos, con el propósito de reducir las consecuencias sobre el desarrollo educativo.


