Un estudio reciente muestra que los recursos de la administración provincial aumentaron un 54% en términos reales en el último bienio, al mismo tiempo se registró una pronunciada caída del salario real en todos los sectores. Los docentes son los que más perdieron.

Un estudio publicado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) muestra que los recursos de la administración provincial aumentaron un 54% en términos reales en el último bienio, al mismo tiempo que se registró una pronunciada caída del salario real. “Esta solidez financiera no se tradujo en una mejora del gasto en personal que permitiera sostener el poder adquisitivo de los trabajadores del Estado provincial”, advierte el informe.
Del análisis de datos oficiales se desprende que los recursos provinciales aumentaron un 54% en términos reales en el último bienio, superando al crecimiento del gasto (+49%) en el mismo período, lo que permitió un superávit primario acumulado de $181.970 millones.
El informe remarca que este incremento no alcanzó para evitar una caída significativa del salario real de los trabajadores públicos provinciales. Además, señala que el aumento no fue homogéneo entre partidas: mientras que el presupuesto para la Dirección Superior Ejecutiva (cúpula política) creció un 95% real respecto a 2023, el destinado a Servicios Sociales —que incluye áreas clave como salud y educación— solo aumentó un 38%, “evidenciando un sesgo claro en la asignación de recursos públicos”.


En todos los casos analizados por el centro de estudios (docentes, personal de salud, administrativos y fuerzas policiales) se observan caídas significativas en los ingresos, con una pérdida promedio del poder de compra de los trabajadores estatales del 21% (mayor al promedio nacional). En otros sectores la caída fue más pronunciada: 34% en docentes, 19% en salud, 17% en administrativos y 15% en fuerzas de seguridad.
“Cada sector presenta particularidades, pero el patrón común es claro: una fuerte caída inicial del salario real que no logra revertirse de manera sostenida, a pesar de las recuperaciones parciales observadas en algunos períodos”, analizaron, y sentenciaron: “Santa Fe se posiciona como un ejecutor de la política de «ancla salarial», priorizando el superávit y la obra pública sobre el sostenimiento del poder adquisitivo de los trabajadores que garantizan los servicios básicos”.
Al mismo tiempo, el informe destaca una recaudación en expansión: los ingresos tributarios propios crecieron un 54% real, impulsados por subas exponenciales en el Impuesto Inmobiliario (+140%) y Patentes (+107%). “La solidez de estos recursos corrientes invalida el argumento oficial de la «incertidumbre post-sequía» para postergar la recomposición de haberes”, cuestionaron.

El trabajo también advierte que el incremento del endeudamiento (15 veces mayor) convive con una caja excedente récord. “Esta estrategia de blindaje financiero se sostiene mediante una transferencia directa de ingresos desde los trabajadores hacia la liquidez del Estado, priorizando la solvencia fiscal sobre la calidad de los servicios básicos”, explica el informe del CESO.
“En consecuencia, se configura una situación en la cual la mejora en la posición fiscal no se traduce en una recomposición salarial acorde, afectando a los principales actores responsables de la provisión de servicios públicos”, concluye el trabajo de análisis del ingreso y gasto público provincial 2023-2025.




