“Milei no sacó a 12 millones de personas de la pobreza”, afirmaron desde la junta interna de ATE y aseguraron que el índice real es más alto de lo informado. Advirtieron que la cifra no tiene en cuenta el período de diciembre de 2023.

Después de que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) diera a conocer que la tasa de pobreza durante el primer semestre de 2025 alcanzó el 31,6%, la junta interna de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el organismo estadístico salió a cuestionar la medición y aseguró que la cifra es “incorrecta”.
En un video publicado en redes sociales, acompañado por un documento, los trabajadores del Indec señalaron que Javier Milei “no sacó a 12 millones de personas de la pobreza”, en respuesta a la celebración del Poder Ejecutivo, que destacó una reducción de más de 20 puntos porcentuales en comparación con el primer semestre de 2024, cuando la pobreza había sido del 52,9%.

“Miembros del ejecutivo nacional han difundido una interpretación errónea y maliciosa del trabajo realizado por nuestro organismo, que pone en ridículo las estimaciones publicadas y desacredita la labor de los más de mil trabajadores del instituto ante la sociedad”, denunciaron en el comunicado.
En primer lugar, explicaron, porque parte de una “utilización maniquea” de los períodos de referencia: “Se compara el valor actual del indicador con el correspondiente al primer semestre de 2024, omitiendo deliberadamente la suba de 12 puntos porcentuales registrada posteriormente la asunción del actual gobierno, provocada por la devaluación de diciembre de 2023 y la consecuente aceleración de la inflación. Fue este gobierno el que nos arrastró a un índice de pobreza semejante a la crisis del 2001”.
En segundo lugar, advierten que aún “bajo este marco temporal forzado”, la cifra resulta incorrecta. “La EPH posee una muestra representativa de alrededor de 30 millones de personas, que habitan los 31 aglomerados en los que se realiza la encuesta. Abarca las áreas más densamente pobladas del país y las capitales provinciales. Esto significa que para que en base a la EPH se pudiera interpretar una salida de más de 10 millones de la pobreza, la caída debería ser superior al 33% y eso no sucedió. Extrapolar lo que ocurre en las zonas más densamente pobladas al conjunto del país constituye un procedimiento metodológicamente incorrecto. Aun así, incluso bajo esa premisa equivocada, de ningún modo puede sostenerse que más de tal cantidad de personas hayan salido de la pobreza”, aclararon.
Además, desde la Junta Interna —que cuestionó en su momento la manipulación de datos del Indec realizada por el ex secretario de Comercio Guillermo Moreno— señalaron que deliberadamente se soslayan distintos indicadores negativos.
Respecto del trabajo, explicaron que los pocos empleos que se generan son empleos precarios. La presión sobre el mercado de trabajo se encuentra en niveles similares a los de la pandemia. “El crecimiento del ingreso de una parte de la población no se traduce en una distribución uniforme: los asalariados formales del sector público nacional hemos tenido una pérdida muy significativa en nuestros ingresos. A esto se suma el crecimiento de la desocupación que sin ser extendido a todo el territorio tuvo un impacto importante en algunas áreas industriales como el conurbano bonaerense y San Nicolás – Villa Constitución. De aquellos que poseen ocupación anterior, el 72% son ex empleados del sector privado, por lo que no sería correcto interpretar que solo el sector público está sufriendo ajuste. Si se observa por rama, el sector más afectado es la construcción. La relativa y precaria mejora en el indicador de pobreza, no se sostiene en una mejora general de los indicadores de mercado de trabajo, ni en un crecimiento de la economía”, analizaron.
Por otro lado, los trabajadores denunciaron que otro de los aspectos en los que incide el ajuste es que la situación salarial en propio organismo es crítica. “Así como sucede en gran parte del estado nacional, la salida de técnicos calificados debido a los magros salarios es permanente. Fue noticia en las últimas semanas la salida de dos directores,pero el problema excede en mucho a estos dos casos”, graficaron.
“El gobierno quiere utilizar el organismo y sus publicaciones con fines electorales, denostando el trabajo realizado y degradando su calidad a través de un ajuste permanente que expulsa trabajadores con décadas de experiencia. Lo utiliza también para defender su plan económico que solo se sostiene mediante la toma de deuda permanente”, concluye la declaración.
La UCA también cuestionó la medición
Desde el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) advirtieron que los datos oficiales del Indec sobre pobreza “sobrerrepresentan la magnitud del alivio social” y reclamaron una revisión urgente de las metodologías utilizadas.
Según el análisis de la UCA, la sobreestimación no responde a manipulaciones políticas, sino a deficiencias en la estructura técnica. “Hay profesionales muy comprometidos con las estadísticas públicas, pero aún persisten deudas metodológicas históricas, que no son exclusivas de esta gestión”, explicó un especialista a Infobae.
Los especialistas de la UCA cuestionan que las canastas básicas empleadas por el Indec se construyeron a partir de patrones de consumo de 2004-2005 y nunca fueron actualizadas. Esa falta de revisión, en un contexto de fuertes recomposiciones tarifarias, limita la capacidad de reflejar con precisión la realidad de los hogares.
“En escenarios de alta volatilidad, tanto por aumentos abruptos de precios como en fases de desaceleración económica, la medición de la pobreza por ingresos tiende a ser menos exacta”, advirtió el organismo que dirige Agustín Salvia en su último informe.


