La compañía atraviesa un panorama crítico, con deudas que superan los 30 mil millones de pesos. Pasó de faenar 600 vacunos a 50 por día.

En medio del desplome de las exportaciones de carne y un consumo interno estancado en mínimos históricos, el Frigorífico Pico, creador de la emblemática hamburguesa Paty —actualmente producida en la planta del frigorífico brasileño Marfrig, en San Jorge—, atraviesa una de las peores crisis de su historia.
La empresa acumula deudas por más de $30.000 millones y resolvió suspender a sus 450 trabajadores tras una drástica caída de la producción.
El establecimiento pampeano pasó de faenar alrededor de 600 vacunos por día a apenas 50, un derrumbe que refleja el delicado presente del sector cárnico. La situación se agravó por la fuerte retracción de las exportaciones, especialmente hacia China, principal destino de la carne argentina.
La empresa de la familia Lowenstein inició hace un año un proceso de reducción de planta que afectó a casi un centenar de empleados. Ahora, con la producción que sigue sin levantar, se definió paralizar la planta e iniciar las suspensiones masivas.
Desde los gremios del sector admiten que el escenario es crítico y advierten que se trata de una crisis que se profundizó en buena parte de la industria frigorífica. En 2025, las exportaciones de carne cayeron un 7,3%, con una contracción del 12,3% en los envíos a China.
En la localidad pampeana de Trenel, donde está radicada la planta, crece la preocupación por un eventual cierre definitivo. El caso de Pico se suma a una serie de conflictos que atraviesan distintos frigoríficos del país, como el santafesino Euro, donde trabajadores mantienen una toma de la planta desde hace más de dos meses por salarios impagos.


