A 33 días de su desaparición, se conocieron imágenes de la mujer rosarina caminando por la zona. Su familia viaja a la localidad para continuar la búsqueda y no descarta que haya seguido rumbo a Santiago del Estero.

A 33 días de la desaparición de Micaela Albornoz, se conoció este lunes un video registrado en Cañada Rosquín que muestra a la joven de 32 años caminando por la zona. Estas imágenes se convirtieron en la pista más reciente de la investigación sobre su paradero, luego de una foto del mismo momento y lugar conocida el fin de semana.
Las imágenes fueron difundidas por Telenoche Rosario y corresponden al 20 de julio, una fecha en la que los familiares de Micaela se encontraban en Córdoba siguiendo otras líneas de búsqueda. En el registro se la observa aparentemente en buen estado de salud, tranquila y como si estuviera preguntándole algo a otra persona.
Tras la aparición del video, la familia decidió viajar a Cañada Rosquín para continuar la búsqueda por sus propios medios. Además, sus allegados no descartan la posibilidad de que la mujer haya continuado viaje hacia Santiago del Estero o que actualmente se encuentre en esa provincia.
Mientras tanto, continúan llegando llamados con posibles datos sobre su paradero. La madre de Albornoz contó que en las últimas horas recibió el contacto de un camionero y aseguró que toda la información fue puesta a disposición de los investigadores.
“Recién llamó un camionero con datos y pasé todo a la PDI”, afirmó en el canal rosarino El Tres, y volvió a pedir la colaboración de la comunidad: “Cualquier persona que la vea, que la convenza de quedarse, que no se escape”.
La aparición de este video se suma a la pista conocida durante el fin de semana, cuando trascendió que una cámara de seguridad ubicada sobre la ruta nacional 34, en inmediaciones de Cañada Rosquín, había captado una imagen que sería de Micaela. Esa novedad llevó a las autoridades de Córdoba a dar por concluidas las tareas investigativas en esa provincia, al considerar que la mujer ya no se encontraba allí.
La desaparición
Micaela Albornoz fue vista por última vez el 24 de junio, cuando salió de su casa del barrio Villa Manuelita, en la zona sur de Rosario, con destino a una plaza cercana. Días después, cámaras de seguridad la registraron en la Terminal de Ómnibus de Córdoba. Durante la investigación también se estableció que su tarjeta de débito fue utilizada en esa ciudad por un hombre que fue detenido, aunque posteriormente quedó desvinculado de la búsqueda al determinarse que no tenía información relevante sobre el caso.
En los últimos días, el Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso una recompensa de cinco millones de pesos para quienes aporten datos útiles que permitan localizar a la joven.
Según informó su familia, Micaela mide aproximadamente 1,80 metros, es de contextura delgada, tiene tez trigueña, cabello castaño con reflejos rubios y ojos marrones. Al momento de desaparecer vestía una campera negra, un jean y zapatillas negras. Sus allegados señalaron además que padece problemas de salud mental y necesita medicación permanente.
Los familiares mantienen el pedido de colaboración a la población y solicitan que cualquier información sobre su paradero sea comunicada de inmediato al 911 o a la Fiscalía Regional 2 de Rosario.


