La medida se da en el marco de la crisis que atraviesa el organismo y tras conocerse 140 nuevos despidos y el cierre de 40 estaciones de clima. La protesta busca visibilizar no solo la pérdida de puestos laborales, sino también sus consecuencias operativas.

La crisis en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se agravó con los 140 despidos anunciados y el cierre de 40 estaciones de clima en los últimos días. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció un paro la próxima semana y en las últimas horas se conoció una nueva medida de fuerza en línea con el reclamo: un apagón informativo.
La protesta, programada para el viernes 24, busca visibilizar no sólo la pérdida de puestos laborales, sino también las consecuencias operativas que podría generar la disminución de personal en áreas sensibles del organismo.
El conflicto se agrava ante la confirmación de que los despidos alcanzarían a trabajadores contratados bajo los artículos 9 y 1109, lo que sostiene ATE, precariza la situación laboral y pone en peligro tareas clave del sector.
El gremio advirtió que la reducción del SMN podría tener un “impacto severo en la seguridad y la frecuencia de las operaciones aéreas”, ya que la información brindada por estos técnicos es insustituible en las operaciones de control y prevención de incidentes aeronáuticos.
De este modo, el apagón que se realizará el viernes 24 se traduce en que no habrá ningún tipo de información oficial del SMN durante siete horas, entre las 5 y las 12. Es decir, afectará la publicación de datos sobre el clima y pronósticos en todos los canales habituales del organismo, incluidas las redes y las plataformas digitales.
Estaciones en Santa Fe
El SMN tiene siete estaciones meteorológicas en la provincia: Rosario, Sauce Viejo/Santa Fe, Venado Tuerto, Rafaela, Ceres, Sunchales y Reconquista.
El caso de Ceres es uno de muchos en el país (alrededor de 50 fueron afectadas en esta tanda de recortes; algunas icónicas, como las de Ushuaia y La Quiaca), ya que se trata de una estación clave para el noroeste provincial que corre el riesgo de cerrar por los recortes. Particularmente, la estación tiene una larga trayectoria (funciona desde hace 130 años) y los datos que brinda son esenciales para una zona clave en materia de producción agropecuaria.
Hasta este miércoles, la estación de Ceres contaba con seis observadores meteorológicos, pero dos de ellos formaron parte de la tanda de 140 despedidos por lo que su operatoria normal ya comenzó a resentirse.


