Según los datos oficiales, desde noviembre de 2023 perdieron su trabajo 329.667 asalariados registrados. Los últimos números de empleo son de abril y marcan doce meses de caída ininterrumpida. Un especialista advierte que hasta en los sectores privilegiados por el Gobierno nacional —como minería, agro e intermediación financiera— cayeron los trabajadores registrados. “La sangría se profundiza mes a mes”, sintetizó.

El empleo registrado continúa cayendo en Argentina. En abril sumó 12.765.000 personas y respecto a marzo fueron 28.000 puestos de trabajo formales menos (-0,2%), de acuerdo a los datos de la Secretaría de Trabajo.
En relación a abril de 2025, hubo una caída del 0,7%. En el sector asalariado privado (-2,1%, 128.600 personas menos), en el sector público (-0,4%, 14.400 trabajadores menos), mientras el trabajo independiente aumentó el 1,8% (50.100 personas).

Durante abril la caída del empleo fue un fenómeno extendido entre los distintos sectores económicos. Solo dos ramas mostraron aumentos en el empleo: Hoteles y restaurantes, con 0,4% y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con 0,2% de mejora.
Tres se mantuvieron estables (Enseñanza; Servicios sociales y de salud; y Suministro de electricidad, gas y agua). Y nueve sectores redujeron el número de trabajadores. Fueron Pesca (-5,9%); Intermediación financiera (-0,9%); Transporte, almacenamiento y comunicaciones (0,4%); Industrias manufactureras (-0,3%); Comercio y reparaciones (-0,3%) y Explotación de minas y canteras (-0,3%).
Por su parte, por modalidad de trabajo, en abril el empleo asalariado registrado mostró una variación negativa del 0,1% en comparación con el mes anterior. Dentro de esa modalidad, los asalariados privado volvieron a reducirse (-0,2%), mientras que tanto el empleo público como el trabajo en casas particulares mostraron un incremento de 0,1%
A su vez, una novedad que advirtió el economista Ismael Bermúdez en Clarín, es que el trabajo independiente mostró en abril una caída del 0,7% respecto al mes anterior. “La disminución se observó en todas las categorías de trabajo independiente: el monotributo social presentó la mayor disminución (-2,1%), seguido por los trabajadores autónomos (-1,0%) y los adheridos al régimen del monotributo (-0,5%)”.
El informe oficial destaca: “Desde septiembre de 2023 el empleo asalariado formal del sector privado muestra una tendencia descendente. La caída fue particularmente pronunciada durante el primer trimestre de 2024, para luego moderarse y estabilizarse hacia la segunda mitad de ese año”.
“Entre octubre y diciembre de 2024 se observó una recuperación moderada, que permitió recobrar parcialmente las pérdidas acumuladas en los meses previos. Sin embargo, durante los primeros meses de 2025 el empleo permaneció prácticamente sin variaciones y, a partir de junio de ese año, retomó una trayectoria descendente”, continuó la cartera laboral.
Según la propia Secretaría de Trabajo, esta nueva fase contractiva se extendió durante el segundo semestre de 2025 (a un ritmo promedio mensual del -0,2%) y continuó durante el primer trimestre de 2026, aunque con una intensidad algo más moderada (-0,1% promedio mensual). “La caída observada en abril de 2026 se encuentra en línea con la dinámica observada en el empleo asalariado privado durante los últimos meses”, concluyó.
En tanto, para mayo, según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), el nivel de empleo privado registrado del total de los aglomerados urbanos relevados (en empresas de más de 10 personas ocupadas) volvió a mostrar un signo negativo con una intensidad apenas menor que la del mes pasado, aunque ese valor no pasa de -0,1%, señala el informe.
“La sangría se profundiza mes a mes”
Los datos de abril exponen un cuadro alarmante: el empleo formal cumplió doce meses de caída ininterrumpida. Según las estadísticas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde noviembre de 2023 perdieron su trabajo 329.667 asalariados registrados.
“El retroceso por ahora no encuentra un piso. En materia laboral, asistimos a una tragedia”, advirtió Luis Campos, Investigador del Instituto de Estudios y Formación (IEF) de la CTA – Autónoma.

El especialista remarcó que la caída de abril se explica por el sector privado, que volvió a retroceder fuerte (perdieron su puesto alrededor de 12.000 trabajadores). “El sector público y casas particulares tuvieron leves aumentos, compensando parcialmente esa destrucción”, completó Campos.
“En el sector privado no solo se profundizó el retroceso, sino que también ajustaron a la baja los meses anteriores. Contra noviembre de 2023 perdieron su puesto de trabajo 235.419 asalariados registrados. La sangría se profundiza mes a mes”, diagnosticó.
El investigador explicó que durante la gestión de La Libertad Avanza (LLA) el empleo registrado en el sector privado tuvo tres momentos diferenciados: “A comienzos de 2024 hubo una fuerte caída. Luego un comportamiento errático hasta mayo de 2025. Desde entonces, todos los meses se destruyeron puestos de trabajo”.
“En el último año el retroceso se explica por la situación en la industria y el comercio. El problema es que no hay ningún sector que compense esta caída. Hasta el agro, la minería y la intermediación financiera tienen menos trabajadores registrados que en abril de 2025”, graficó el especialista en materia laboral.

Desagregando datos, Campos señaló que “la industria, en particular, viene en picada”. Desde noviembre de 2023 se perdieron más de 80.000 puestos de trabajo, la gran mayoría en el último año. Acumula 18 meses de caídas mensuales consecutivas.

“El desacople entre el comportamiento de la actividad y el empleo formal es preocupante. En lo que va del gobierno de LLA el EMAE subió un 5,6% y los asalariados registrados cayeron un 3,7%. La economía puede crecer, el mercado formal de trabajo ni se entera”, analizó. Esta paradójica situación —al menos en apariencia— se explica por un crecimiento económico en sectores que demandan poca manos de obra.
Por otra parte, el analista señaló que el sector público y casas particulares “amortiguaron un poco el retroceso de abril, pero siguen cerca de los mínimos” de la actual gestión. “A esta altura del partido ya no hay dudas: este modelo no crea puestos de trabajos formales de manera sostenida por ningún lado”, sentenció.
El especialista también reparó en la situación de los monotributistas. En marzo y abril también cayó fuerte la cantidad de trabajadores regulares inscriptos al monotributo (16.000 menos en solo dos meses). “Veremos si se trata de un tema puntual o si también se empieza a ver aquí un impacto de la crisis”, adelantó.
Respecto de los ingresos, en abril el salario promedio de los trabajadores registrados del sector privado medido por el SIPA volvió a quedar por debajo de noviembre de 2023 (-1%). Campos sintetizó la “tragedia” con una fórmula: “Caída del empleo formal y, en el mejor de los casos, estancamiento salarial en niveles históricamente muy bajos”.


