Nueva caída del empleo formal: “El deterioro no tiene fin”

Según los últimos datos del SIPA, en julio se perdieron más de nueve mil puestos de trabajo asalariado registrado. En Santa Fe se perdieron casi diez mil empleos formales en siete meses.
Filas de gente buscando empleo en Córdoba. Foto: El Doce

La pérdida de empleo registrado continúa profundizándose durante el gobierno de Javier Milei. Según los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), correspondientes a julio de 2026, desde noviembre de 2023 se perdieron 370.343 puestos de trabajo asalariados registrados. El deterioro también se refleja en el sector privado, que acumula 14 meses consecutivos de caída.

Durante julio, el empleo asalariado registrado sufrió una nueva contracción, con 9.085 puestos menos. El dato se suma a una tendencia que atraviesa distintos sectores de la economía y que muestra un deterioro sostenido del mercado laboral formal.

Luis Campos, abogado laboralista e investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, advirtió que el sector privado atraviesa una caída prolongada y que julio fue el mes de mayor destrucción de puestos de trabajo desde noviembre del año pasado. Además, señaló que en los últimos 12 meses se destruyeron más empleos que durante el primer año y medio de gestión de La Libertad Avanza (LLA). “El deterioro no tiene fin”, alertó.

En primer lugar, el investigador señaló que los datos muestran una “caída libre” en los trabajadores privados formales. “La fase de destrucción de empleo formal en el sector privado ya tiene la misma magnitud que la que se produjo en los últimos dos años del gobierno de Cambiemos. La gran diferencia es que en ese momento el sector público funcionaba como amortiguador. Ahora no”, comparó.

Por otro lado, remarcó que “a nivel sectorial no se salva nadie, ni siquiera los ganadores del modelo”. Los ejemplos son contundentes: en el último año, minería, petróleo e intermediación financiera destruyeron empleo formal; mientras que el agro y pesca tuvieron una suba marginal. Por el contrario, la industria y el comercio se desplomaron.

“En lo que va de la gestión de LLA el empleo formal solo creció en Neuquén y Río Negro. Entre ambas provincias sumaron 16.723 trabajadores. En las 22 restantes perdieron su puesto casi 285.000”, detalló. Los números positivos en esas jurisdicciones muestran un balance negativo.

Por el contrario, según los datos del SIPA, en julio “creció bastante” el empleo en el sector público. “Pero posiblemente se trate de un tema metodológico. Había caído fuerte en junio, recuperó todo el deterioro en julio. Contra noviembre de 2023 acumula un retroceso del 2,5%, bien por debajo del sector privado”, matizó Campos.

Por su parte, “en casas particulares el empleo formal también cayó en julio, pero como tendencia general parece haberse estabilizado en los niveles de principios de 2025 luego de una caída muy fuerte en los cinco años anteriores”.

Según los datos relevados por el SIPA, el salario real perdió un par de décimas contra la inflación en julio. “Parece haberse estancado a partir de marzo en niveles similares a los de noviembre de 2023. No parece haber ninguna razón para que repunte en el corto plazo”, analizó.

“En agosto la Encuesta de Indicadores Laborales registró una caída marginal. Por lo pronto, no hay ninguna señal de que el empleo formal vaya a recuperarse. Veremos hasta cuándo resisten las modalidades refugio, si es que ya no empezaron a agotarse”, concluyó Campos.

El impacto de la crisis en Santa Fe

En los primeros siete meses del año, Santa Fe perdió 9.800 empleos privados registrados: pasó de 511.800 en diciembre de 2025 a 502.000 en julio de 2026, según los mismos datos del SIPA.

Con los registros de julio, la caída del empleo privado formal en territorio santafesino asciende a 21.700 desde diciembre de 2023. La industria, el comercio y la construcción se consolidan como los tres sectores más afectados por el actual escenario macroeconómico y las políticas nacionales.

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