Desde el Foro por la Recuperación del Paraná y el Encuentro Federal por la Soberanía advirtieron por la “entrega” de la vía fluvial a empresas extranjeras.

“La imagen que ilustra esta nota ha sido realizada con ayuda de inteligencia artificial. Sin embargo, lamentablemente la realidad puede resultar aún peor de lo que puede imaginarse digitalmente”, comienza el comunicado publicado por el Foro por la Recuperación del Paraná y el Encuentro Federal por la Soberanía.
Desde las organizaciones aseguraron: “El gobierno de Javier Milei ha redoblado la apuesta en su objetivo de entregar el Paraná a empresas extranjeras. Lo hace con el visto bueno de las cámaras que agrupan a las agroexportadoras (en su mayoría extranjeras) que se aseguran de este modo un esquema en donde el Estado prácticamente no ejerce control alguno, y nuestro río queda delineado en función de los intereses de estas multinacionales”.
“No sorprende que personajes como Luis Zubizarreta (presidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales y CEO de la francesa Dreyfus) o Gustavo Idígoras (Cámara de la Industria Aceitera y ex-gerente de la norteamericana Monsanto), ‘sugieran’ todo el tiempo modificaciones en su beneficio. Tienen un gobierno que claramente actúa en función de sus intereses”, continúa el documento.
“No creemos en un Estado burocrático, corrupto ni parasitario. Pero eso no justifica renunciar a ejercer la soberanía sobre la principal vía fluvial por donde circulan las riquezas que se producen en toda la Cuenca del Plata, y de ahí su carácter estratégico”, advirtieron.
Un crimen ambiental
El documento alerta que “el lobby agroexportador ha logrado incorporar el dragado a 44 pies, sin contemplar ningún estudio de impacto ambiental que justifique semejante decisión”. Y agrega: “En el Pliego se delega en las empresas dragadoras dichos estudios. Una verdadera farsa para quienes entendemos que la defensa de nuestros bienes comunes no puede quedar en manos de intereses privados y extranjeros”.
“Desde su creación en 1898 hasta 1995, la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables realizó un estudio permanente sobre nuestro río y construyó un patrimonio científico invalorable que permitió mantener la navegabilidad de nuestro río de un modo respetuoso con el medio ambiente”, relataron.
Desde las organizaciones sostienen que “es la mejor demostración de que es posible transformar el medio, y que puede hacerse en función de lograr un crecimiento y un desarrollo que beneficie al conjunto del pueblo argentino”. Por eso, “hablar de medio ambiente sin defender un papel protagónico del Estado ejerciendo soberanía, es también una falacia”.
“El hombre a lo largo de su historia ha transformado el medio para poder lograr satisfacer sus necesidades. Pero está claro que en manos de los enemigos de la flora, la fauna, de aquellos que impulsan un modelo productivo que ha arrasado 70 millones de hectáreas para garantizar la provisión de soja y otros cereales que demandan las grandes potencias, no habrá más que un ecocidio asegurado”, se lee en el documento.
“Mejor malo conocido que bueno por conocer”
“Si hay algo que parece quedar claro en el texto del pliego, es que las condiciones planteadas son un ‘traje a medida’ en beneficio de la actual empresa prestadora del servicio: la belga Jan De Nul. Se ve que no les alcanzó con mantener este negocio por 30 años, y quieren lograr otra hazaña: el dominio colonial de nuestro río Paraná, por un plazo que podría alcanzar los 90 años”, denunciaron las organizaciones.
Se refirieron a las tres décadas que llevan explotando el Paraná, sumados a los 60 años que habilita el Pliego: “Una entrega de soberanía que no tiene antecedentes en ningún lugar del mundo”.
“Quizás tenga que ver con esto que durante todos estos años han sido posibles múltiples mecanismos de triangulación, subfacturación y evasión, en la que son fundamentales que todos los eslabones del comercio exterior estén en ‘manos amigas’”, vincularon en el escrito, y concluyeron: “Entregar el Paraná es como entregar nuestra bandera”.


