17 de junio: muerte de Martín Miguel de Güemes

El reconocimiento a Martín Miguel de Güemes por su lucha en la guerra de independencia tuvo lugar tardíamente. Será recién en 1976 cuando Salta declaró feriado provincial al 17 de junio, día de su muerte en 1821. En 1999, el Congreso Nacional sancionó el “Día Nacional de la Libertad Latinoamericana” y en 2006 lo declaró “Héroe Nacional”. Finalmente, la Ley 27.258 sancionada en junio de 2016 incorporó al día 17 de junio al calendario de feriados nacionales.
La Muerte de Güemes, de Antonio Alice (1910).

El reconocimiento a Martín Miguel de Güemes por su lucha en la guerra de independencia tuvo lugar tardíamente. Si bien algunos escritores e intelectuales salteños como Juana Manuela Gorriti o Dionisio Puch recuperaron a mediados del siglo XIX su figura, fue recién en las primeras décadas del siglo XX que su gesta comenzó a ser valorada por la pluma de Bernardo Frías quien en su “Historia del General Martín Miguel de Güemes y de la Provincia de Salta o sea de la Independencia Argentina” concilió la figura de Güemes con la elite local ensalzando su accionar.

Pero será recién en 1976 cuando la Provincia de Salta declaró por ley 5.032 feriado provincial 17 de junio, día de su muerte en 1821.

En 1999 los legisladores salteños en el Congreso Nacional lograron sancionar la Ley 25.172 que declaró “Día Nacional de la Libertad Latinoamericana” el día 17 de junio de cada año y en el año 2006 la Ley 26.125 declara al General Güemes “Héroe Nacional”. Finalmente, la Ley 27.258 sancionada en junio de 2016 incorpora al día 17 de junio al calendario de feriados nacionales de Argentina. 

La importancia de Güemes en la guerra de Independencia

La historiadora Sara Mata explica que para este período complejo resulta difícil espacializar el proceso revolucionario prescindiendo de la presunción de un país o de una nación que la revolución construyó y cuya territorialidad aparece definida desde el primer momento. “Sin embargo, creemos importante reflexionar acerca de las características que presentaba en Salta la guerra de Independencia, sostenida en estos turbulentos años por la insurgencia social, que estalló en 1814, luego de la invasión de Pezuela, y que comenzó a ser difícil de controlar y manejar por parte de las élites. Esta circunstancia otorgó a Martín Miguel de Güemes – jefe de la vanguardia del derrotado Ejército del Perú, vecino de Salta y con trayectoria militar – la posibilidad de encauzar la movilización popular en el contexto de la guerra de Independencia, construyendo un liderazgo militar que le permitió aunar detrás de sí a múltiples cabecillas locales que, tanto en las jurisdicciones de Salta, Jujuy y Tarija como en Charcas, resistirían la presencia realista. Designado gobernador de la provincia, contrariando la voluntad de Buenos Aires y del Ejército Auxiliar del Perú, mantuvo con la capital de las Provincias Unidas del Río de la Plata una conflictiva relación. Las disidencias con Buenos Aires fueron atemperadas por la existencia de una crecida deuda a favor de los vecinos de Salta, resultado de las ventas de ganado, mulas y otros pertrechos realizadas para proveer al ejército durante los primeros seis años de la revolución. Güemes, en su correspondencia con las autoridades de las Provincias Unidas del Río de la Plata, se manifestó siempre a favor de la unidad de las mismas y no cuestionó el liderazgo de Buenos Aires, pero sus acciones y resoluciones alimentaron los temores de Buenos Aires, de las vecinas ciudades de Jujuy y Tucumán, y de la élite de Salta acerca de sus deseos de hegemonía política”, escribió la autora de Los gauchos de Güemes

La guerra de Independencia se sostuvo en Salta por la movilización de sectores sociales motivados por reivindicaciones que cobraban sentido político a medida que se radicalizaba el conflicto. Güemes, al igual que los caudillos altoperuanos, organizaba y encauzaba esta movilización social enfrentando al ejército realista sin el apoyo del ejército patriota de Buenos Aires. No defendió frontera alguna, defendió la ‘patria’, el lugar en que había nacido y donde vivía y poseía una considerable cuota de poder. Pero, y esto es innegable, defendió también un proyecto político que no admitía el dominio español en América”, concluye la investigadora del Conicet en el artículo “Salta y la guerra de Independencia en los Andes meridionales”.

Dejá una respuesta

Scroll al inicio