Cáritas Piamonte: un trabajo en red que sostiene a la comunidad

Una institución con más de cuarenta años de trayectoria que brinda espacios de contención, asistencia y aprendizaje.

El 15 de septiembre de 1983, un grupo de mujeres se organizó y dio inicio a Cáritas Piamonte. En un principio, funcionó en un salón de la Parroquia “San Antonio de Padua” y, más tarde, logró su edificio propio ubicado en Rivadavia y Tacuarí. 

Uno de los principales objetivos de la institución fue la ayuda a personas en situación de vulnerabilidad y, para ello, llevaron adelante un Centro de Educación Nocturno Primario para Adultos y capacitaciones en diferentes oficios. A lo largo de los años, las actividades impulsadas por Cáritas fueron cambiando pero no su esencia de apoyo y sostén a la comunidad. 

En el marco de su 43° aniversario, El Piamontés dialogó con su actual directora, Valeria Lesta, quien remarcó que la institución se inició con “la presidencia de Elda Lirusso en conjunto con mujeres que hoy en día siguen trabajando”. Del mismo modo, indicó que continúa en contacto con su sucesora, Edith Chiaramelo: “Fueron las dos directoras que pasaron y con las dos sigo trabajando, gracias a Dios siguen presentes y también con el Padre Leandro Orellano, que es el presidente, que nos apoya y nos acompaña”. 

“Estamos trabajando en contención humana” 

Desde Cáritas se vienen impulsando distintos espacios que están destinados no solo a ayudar en las economías familiares sino también al bienestar espiritual. “En los talleres estamos trabajando en la contención humana, ayudando a que puedan progresar y puedan superar algunas situaciones, les damos herramientas y espacio para que puedan venir, estar y compartir”, detalló Lesta. 

Un grupo de voluntarias se reúne todos los lunes y jueves, alrededor de las cuatro de la tarde para acomodar ropa, recibir gente y escuchar a las personas en sus necesidades para, luego, tratar de ayudarlas. 

Además, los lunes y jueves, por la mañana y por la tarde funciona el Taller de Apoyo Escolar: “Se les da la copa de leche. Muchos chicos vienen también por contención, a veces se quedan un rato más y así vamos sabiendo cómo viven, de sus familias, para seguir ayudando y apoyando”, detalló Lesta, y agregó: “Nos acompaña la Comuna, con el pago de la docente que es Agostina Verolín, que está trabajando muy bien en el tallercito”. 

Cáritas también es un espacio para la expresión corporal a través de los talleres de Zumba ─los lunes y miércoles a las 20 horas─ y los jueves, el de Folklore, que comenzó hace una semana, es gratuito y está a cargo de Gabriela Ponce. Por otro lado, los martes y viernes, hay prácticas de fútbol con Ana Barreto: “Acá también hay mucha charla, contención y merienda”, dijo Lesta, y amplió: “Hay casi 50 chicos, es mixto y Ana tiene también jóvenes que le ayudan”.

Además, recientemente también se incorporó el Taller de costura para niñas: “Están todas re entusiasmadas, no creíamos que iban a tener tantas, pero vienen muchas, son nenas de entre 10 y 14 años”, comentó Lesta, y agregó: “Aprenden lo básico, a coser a mano, a manejar las máquinas, pero también toman la leche, hacen la merienda”. Este espacio es totalmente gratuito y está a cargo de Margarita Duarte y Naibí Zeballos. 

“Margarita viene a las dos de la tarde, abre el salón, preparamos todas las máquinas y todo el que quiere, viene. Porque las niñas tienen diferentes horarios por otras actividades, así que ellas van y vienen”, detalló. Además, los miércoles y jueves también asisten adultos a este espacio de costura.

Por último, este año también se implementó el Grupo del Buen Pastor, que se lleva adelante los martes, cada quince días y está destinado al acompañamiento espiritual.

Un trabajo en red 

Cáritas se sostiene económicamente a partir de la Colecta Anual: “Con ese dinero nosotros nos movemos durante todo el año, para arreglar el edificio, para la copa de leche, para necesidades de cosas que nos llegan como pañales, zapatillas que, a veces no tenemos, y compramos”, comentó Lesta, y agregó: “Después tenemos donación de algunas instituciones, ya sea con mobiliario o con cosas que ellos pueden donar”. 

Pero también hay una red de personas que trabajan en distintos ámbitos de la comunidad: “Se encargan de juntar, acondicionar la ropa, armar y desarmar ropa, cosen frazadas, tejen y destejen, son un grupo de señoras que están en sus casas, que no pueden venir hasta acá y de esta forma colaboran”.

Además, hay mujeres en el Hogar de Ancianos “Don Carlos” tejen cuadrados de lana que después se transforman en frazadas: “Es toda una cadena, yo siempre la llamo la cadena de amor, porque después tenemos gente grande, como Rosa Fuentes, que sigue armando frazadas”. 

Muchas de estas prendas que se confeccionan a partir de retazos de tela o de otras prendas se envían al Hospital Iturraspe de Santa Fe: “Grasiela y Elda Lirusso se encargan de eso, están en contacto con gente de allá, pero cuando hay necesidad acá yo me comunico con ellas y siempre tienen algo preparado”, detalló la Directora.

Para poder lograr toda esta red también hay personas que donan botones, cierres, tela, juegos didácticos. “Nosotros vamos guardando y llevándolo al taller que corresponde”, explicó Lesta. 

“Hay 65 familias que pasan por Cáritas a buscar mercadería”

Desde Cáritas también se gestiona la llegada de canastas de alimentos: “Son 47 productos que vienen desde Cáritas en un bolsón y se entrega una vez al mes”, detalló. Sin embargo, la Directora expresó que, a pesar de la situación económica a nivel país, en Piamonte no hay gente en situación de calle y que hay organización para que eso no suceda. “Hay puntualmente algunos casos o gente que viene de afuera que necesita una mano y se los ayudan”, amplió. 

En esta organización se encuentran involucradas las instituciones locales: “Es bueno que estemos trabajando en conjunto, tanto la Comuna, la EESOPI, el hospital, Rotary y gente que está en conexión con esos lugares”, celebró.

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