La ministra de Salud santafesina Silvia Ciancio cuestionó los nuevos recortes presupuestarios del Gobierno nacional vinculados a la provisión de medicamentos, equipamiento, tecnología e insumos para el sistema sanitario. “Mientras Nación usa la motosierra, Santa Fe refuerza la producción pública de medicamentos”, comparó.

La ministra de Salud santafesina Silvia Ciancio recorrió este martes el Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF), en la ciudad de Santa Fe, donde se inauguraron las obras de adecuación de un nuevo depósito destinado al almacenamiento seguro de insumos y materiales para la producción farmacéutica. La intervención demandó una inversión de $228.500.723.
“Esto habla a las claras de una planificación en la producción pública de medicamentos en la provincia de Santa Fe”, afirmó Ciancio, quien además cuestionó los nuevos recortes presupuestarios del Gobierno nacional vinculados a la provisión de medicamentos, equipamiento, tecnología e insumos para el sistema sanitario.
“Mientras Nación usa una motosierra, en la provincia de Santa Fe hay una clara decisión del gobernador Maximiliano Pullaro de seguir apostando a la producción pública de medicamentos”, sostuvo la ministra.
En ese sentido, Ciancio remarcó que “dejó de existir el programa Remediar, de Nación, que garantizaba la llegada de medicamentos esenciales a los centros de salud”, y advirtió que, en otras jurisdicciones, una situación de ese tipo podría derivar en el cierre de efectores sanitarios. Sin embargo, señaló: “En Santa Fe con planificación, eficiencia, compras centralizadas, la producción del LIF y el operador logístico que vamos a anunciar la próxima semana, estamos generando soluciones para los santafesinos”.
Además, destacó que “los recursos del Estado tienen que utilizarse de la mejor manera” y aseguró que el Gobierno provincial sostiene una estrategia para amortiguar el impacto de los recortes nacionales sobre el sistema sanitario.
No obstante, reconoció: “El impacto es fuerte y vamos a tener dificultades”. Pero tranquilizó: “El recorte y la motosierra de Milei no van a afectar con la magnitud que deberían si no hubiésemos planificado como lo hicimos”.
“El escenario es desalentador respecto de Nación: no les importa la salud de la gente”, añadió.
Finalmente, Ciancio recordó que el recorte nacional en materia sanitaria asciende a 63.000 millones de pesos y sostuvo: “Hacemos todo lo posible para que cada persona encuentre lo que necesita cuando atraviesa un problema de salud”.
“Eso no tiene valor en pesos: tiene que ver con una definición política y moral sobre qué se prioriza en la provincia de Santa Fe, que es el derecho a la salud”, concluyó.
Nuevos recortes de Nación
Este lunes, el Gobierno nacional formalizó una reestructuración del Presupuesto 2026 que recortó $63.021.299.401 en Salud Pública, con impacto en programas de medicamentos, tratamientos oncológicos y organismos sanitarios estratégicos.
El mayor ajuste nominal recayó sobre el programa “Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica”, que perdió $20.000 millones.
Además, las partidas destinadas al “Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud” registraron una reducción de $25.000 millones, lo que afectará la asistencia sanitaria en distintas provincias.
Entre las medidas de mayor impacto social figura la quita de $5.000 millones en el programa de “Investigación, Prevención, Detección Temprana y Tratamiento del Cáncer”, especialmente en ayudas sociales directas para pacientes.
El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) también sufrió una reducción presupuestaria de $831,3 millones, compuesta por una baja de $513,1 millones en gastos corrientes y de $318,2 millones en recursos de capital.
Por su parte, la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos Malbrán” (ANLIS) perdió $1.162,2 millones, situación que paraliza obras de refuncionalización edilicia y proyectos vinculados a laboratorios de alta complejidad.
La readecuación presupuestaria también incluyó recortes de $500 millones para prevención de enfermedades transmisibles, $800 millones en programas de VIH, hepatitis, tuberculosis y lepra, y $900 millones en Salud Sexual y Procreación Responsable.


