Florencia Gómez: el testigo clave y un posible asesinato “por encargo”

La militante fue asesinada en un camino rural de San Jorge en octubre de 2020. Gracias a un testimonio aportado hace apenas unos meses, la causa logró dar un giro y permitió imputar como coautor del femicidio a un sanjorgense que se encuentra en prisión por otros delitos. La Fiscalía investiga la posibilidad de una autoría intelectual detrás del crimen.
Florencia Gómez era militante comunista y feminista. Foto: Facebook

El 12 de octubre de 2020, una persona que se encontraba cazando en un campo a poco más de un kilómetro de la zona urbana de San Jorge presenció uno de los crímenes más aberrantes de los últimos tiempos en la región. Dos hombres abordaron a María Florencia Gómez en un camino rural, la redujeron con un arma y la asesinaron a golpes. Tuvieron que pasar más de cinco años para que aquel cazador rompiera el silencio, convirtiéndose en un testigo clave: su relato, de comprobarse, podría ser el primer gran paso para la causa.

La declaración del testigo de identidad reservada fue clave para imputar al sospechoso y dictar la prisión preventiva mientras avanza la investigación. En una audiencia realizada la semana pasada —presidida por el juez Pablo Ruiz Staiger y con el imputado conectado vía remota desde la Unidad Penitenciaria N° 2, donde purga una condena por otros delitos— se atribuyó a Adrián “Gordo” Lucero la coautoría del hecho y se dio lugar al pedido de prisión preventiva realizado por la Fiscalía y la querella.

El fiscal Omar De Pedro, junto a los abogados querellantes Carolina Walker Torres y Matías Pautasso, fundamentaron la atribución delictiva y el pedido de reclusión preventiva basándose en el testimonio que permitió reconstruir la mecánica del ataque. Para la Fiscalía, la pronta liberación del sospechoso podía poner en riesgo la investigación, argumento convalidado por el juez Ruiz Staiger que dictó la prisión preventiva.

A su turno, el defensor Alejo Almirón cuestionó la falta de identificación del testigo y propuso la aplicación de medidas alternativas a la cautelar de máxima, las cuales fueron rechazadas por el magistrado. Por su parte, en una breve alocución, Lucero declaró su inocencia.

Mientras tanto, con los nuevos avances, va ganando fuerza la hipótesis de un crimen por encargo, una de las líneas que deberá seguir la causa, tal como lo confirmó De Pedro en conferencia de prensa.

Testigo clave

Con la reconstrucción a la que pudieron arribar a partir del cruce del nuevo testimonio con otros elementos, el fiscal atribuyó a Lucero haber interceptado a la militante comunista y feminista Florencia Gómez el 12 de octubre de 2020, alrededor de las 14, en un camino rural de San Jorge que cruza la avenida Nottebohm, a unos 1300 metros de la Ruta 13.

De Pedro sostuvo que el imputado actuó junto a otro hombre —aún no identificado— conforme a un plan previo: Lucero interceptó a la víctima, amenazándola con un arma de fuego, mientras su cómplice salía de un cañaveral donde estaban escondidos. Ambos le pegaron en el rostro y Lucero utilizó la culata del arma para golpearla reiteradamente en la frente con el fin de reducirla.

Luego, según la atribución delictiva, el hoy imputado apuntó a la mujer con el arma mientras el otro sujeto la arrastró hacia el interior del cañaveral y la golpeó en la parte posterior de la cabeza con una piedra de gran tamaño, provocándole la muerte inmediata.

Fue el testigo de identidad reservada que declaró haber presenciado el crimen quien logró cambiar el curso de la investigación. A pesar del temor por su seguridad y la de su familia, decidió hablar y contó que aquel lunes feriado se encontraba en inmediaciones de la escena del crimen, en un campo al que había acudido a cazar liebres e iguanas. Relató cómo dos sujetos atacaron a Gómez, y reconoció a Lucero, que llevaba una camiseta amarilla del club La Emilia.

Además de la identidad de uno de los agresores, según consignó El Litoral, el testigo reservado detalló el ataque, recordó que Gómez les gritó que tenía hijas y que su marido era policía, y que uno de los agresores dijo: “No te preocupes por las nenas que van a estar mejor con el papá”.

Por último, el testigo aportó que los femicidas huyeron en una motocicleta de 110cc color negra, descartando algo en un campo a 300 metros del lugar. Allí fueron secuestrados por la policía el celular de la víctima y la piedra que habrían utilizado para asesinarla.

Declaración “corroborada”

Tanto la Fiscalía como la querella argumentaron que el testimonio se encuentra corroborado por evidencias objetivas independientes. Mencionaron que la autopsia confirmó cuatro golpes precisos en la frente compatibles con la culata de un arma -tal como lo señaló el testigo reservado- y que el GPS del celular de Florencia coincide con el trayecto descrito por el hombre.

En la conferencia de prensa posterior a la audiencia, De Pedro reforzó este punto: “El testigo nos cuenta con bastante detalle situaciones que se corroboran a través de elementos objetivos”. Según el fiscal, “sólo alguien que estuvo viendo realmente lo que pasó” pudo contarlo de esa manera. “Tuvimos una ampliación de la audiencia con un forense con más de 20 años de experiencia y llegamos a la conclusión de que es tal cual como nos relata esta persona lo que nos dice la autopsia. Ese es uno de los elementos, uno de los tantos con los que corroboramos al menos inicialmente. Tengo que ser prudente, creo que hay mucho más por investigar, pero podemos decir en definitiva que esta persona aleatoriamente se encontraba en ese lugar y se encontró con esta situación sorpresiva”, amplió.

A través de la investigación que llevamos este último par de meses desde que obtuvimos esta información, a raíz de muchos datos que ya teníamos en la causa, y son datos que en general no podría tener otra persona, se corrobora. Es lo que nos convenció a nosotros y evidentemente también lo convenció al juez, que ese testimonio era creíble, razonable y por eso dispuso la prisión preventiva”, remarcó el fiscal, acompañado por los abogados querellantes y hermanos de Florencia Gómez.

El segundo sospechoso

Esto recién empieza, porque creemos que hay mucho más por investigar. Convocamos a la comunidad que a partir de este primer paso puedan seguir brindándonos informaciones”, enfatizó De Pedro, pedido al que luego se sumaron la querella los familiares. Es que aún no se logró identificar al segundo sospechoso.

El testigo, que sí conocía a Lucero, no reconoció al segundo asesino, pero -según la Fiscalía- podría identificarlo. “Si bien manifiesta que lo pudo ver y que podría reconocerlo, al día de hoy no está identificada esta persona, por eso es tan importante que la gente siga colaborando”, enfatizó la abogada Walker Torres.

A partir de la reconstrucción, el fiscal pudo establecer la coautoría, ya que la teoría principal menciona un “plan conjunto, al menos entre dos personas, que se ponen de acuerdo para realizar el hecho”. Técnicamente, para De Pedro, “si bien tal vez tuvieron roles distintos, están de acuerdo y los dos tienen el dominio de lo que está pasando, podrían hacerlo cesar en cualquier momento”.

Femicidio “por encargo”

María Florencia Gómez era militante del Partido Comunista y una referente feminista visible en San Jorge. Por las características del femicidio, dado que no existía un vínculo previo conocido entre Lucero y la víctima, la hipótesis de un “homicidio por encargo” ganó su lógico terreno.

Al final de la conferencia de prensa, el fiscal De Pedro confirmó que esa será una de las líneas de la investigación, que tendrá que determinar la autoría intelectual del crimen.

Florencia Gómez reclamando por la emergencia en violencias de género. Foto: Facebook

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