La iniciativa de Maximiliano Pullaro logró el apoyo de casi toda la oposición y obtuvo media sanción en Diputados. La legisladora Claudia Balagué, uno de los cuatro votos negativos, calificó al proyecto como una “trampa” que posibilita que un mismo candidato a gobernador pueda presentar tres fórmulas distintas. Al mismo tiempo, el proyecto eleva el piso para fuerzas minoritarias.

El gobernador Maximiliano Pullaro, con el apoyo de casi toda la oposición, consiguió el primer paso de su reforma electoral. Con 43 votos positivos y cuatro negativos, la iniciativa del oficialismo fue aprobada este jueves en Diputados. Solo se manifestaron en contra Carlos Del Frade, Fabián Olivier y Claudia Balagué, del Frente Amplio por la Soberanía (FAS), y el legislador Juan Argañaráz, del monobloque Inspirarte.
La iniciativa deberá pasar por el Senado, donde se descuenta que el oficialismo cuenta con los votos. La reforma electoral concentra normas sobre las PASO, Boleta Única, partidos y Justicia Electoral e introduce cambios de peso para 2027: voto de lista completa, nuevos pisos, candidaturas a gobernador con múltiples compañeros de fórmula y reglas más estrictas para la campaña.
“La trampa tuvo media sanción, y lo sorprendente es que es peor de lo que creíamos”, manifestó Balagué luego de la jornada legislativa. La diputada expuso “de la manera más sencilla” sus argumentos. “Sumaron la posibilidad de que un candidato a gobernador pueda tener hasta tres fórmulas distintas de vice. Una verdadera vergüenza que solo está pensada para resolver internas de partido. Gravísimo”, analizó en sus redes.
En segundo lugar, Balagué cuestionó que se haya fijado en el 4% el piso para acceder a una banca en la Cámara baja: “Una barrera que lo único que logra es desplazar a las fuerzas minoritarias”.
“Tercero: en las PASO siguen las cinco boletas, pero en las generales se reducen a tres: gobernador y diputados, senadores e intendente y concejal. ¿Por qué senadores solos, se preguntarán? Pura conveniencia política”, señaló.
Por último, advirtió que “el sistema de votación también se vuelve más confuso” y explicó: “Podés votar la lista completa o elegir categoría por categoría, con un sistema de cruces que puede generar más votos nulos por confusiones al momento de marcar”.
“Entonces, ¿se dan cuenta de la magnitud de la trampa? Absolutamente todos los puntos se definieron a favor del oficialismo. Te están mintiendo en la cara. Y los que te tenían que defender, son cómplices”, denunció la legisladora.
En el recinto, Carlos del Frade argumentó que el FAS votó en contra del proyecto de reforma ya que lo considera un “fenomenal retroceso democrático” por la “consolidación de la concentración del poder político en la actual gobernación” y la “subordinación de la política a los grupos concentrados”.
La reforma
La Boleta Única de Papel seguirá vigente, pero cambiará su diseño en las elecciones generales. Habrá una boleta para el tramo provincial —gobernador y vice más diputados—, otra para senador departamental y otra para el tramo municipal —intendente y concejales—. La principal novedad será un casillero de “voto lista completa”, que permitirá elegir con una sola marca todas las categorías de una misma fuerza dentro de ese tramo. También seguirá siendo posible combinar candidatos de partidos diferentes.
Por otro lado, un candidato a gobernador podrá competir con hasta tres vices. En las PASO, una misma persona podrá integrar tres fórmulas como precandidato a gobernador dentro de una misma agrupación, siempre con distintos compañeros de fórmula. Los votos de esas fórmulas no se acumularán y cada una competirá de manera independiente. El candidato a vice, en cambio, sólo podrá integrar una fórmula.
Las PASO siguen, pero cambian los pisos. Para llegar a la elección general, una fuerza deberá obtener al menos el 1% del padrón de la categoría en disputa y alguna de sus listas internas alcanzar, como mínimo, el seis por mil. Para diputados y concejales habrá una excepción: podrán pasar aunque no cumplan esos requisitos si el candidato a gobernador o intendente de la fuerza sí supera el umbral.
En las elecciones generales, se fija un piso del 4% para acceder a la distribución proporcional de bancas.
El proyecto también reconoce formalmente el voto de los santafesinos de 16 y 17 años, incorpora debates electorales obligatorios para los candidatos a gobernador y a intendentes de ciudades de más de 20 mil habitantes, entre otras cuestiones.


