Este viernes, en el Centro Cultural Comunal, se proyectará la premiada película ambiental y luego se realizará un conversatorio con su realizador.

Este viernes a las 9 se proyectará la película “Una canción para mi Tierra” en el Centro Cultural Comunal de Piamonte. El film es apto para todo público y se podrá ver con entrada libre y gratuita.
Dirigida por Mauricio Albornoz Iniesta y producida por Sebastián Carreras, la película fue ganadora del premio Mejor película ambiental del mundo (2025) y el Premio del Público del festival Biarritz (2024), además de más de 20 distinciones internacionales. Luego de la proyección, se realizará un conversatorio con Ramiro Lezcano, docente, protagonista y creador de la música del film.
“Una Canción para mi Tierra nace del amor y de la convicción de que las infancias rurales tienen algo urgente que decir. Hoy, esa voz de esperanza y honestidad resuena en el mundo entero, recordándonos algo esencial: lo que cuidamos, florece”, dice su presentación, y amplía: “Este proyecto no busca señalar ni dividir: es una invitación a favor de la vida”.
La propuesta audiovisual une al cine y la música en un “puente para transformar la angustia en canciones y la inquietud en un diálogo necesario”.
Canciones urgentes
“Un maestro rural y sus alumnos crean canciones para visibilizar las problemáticas ambientales que amenazan su escuela y se atreven a organizar un acontecimiento musical sin precedentes”, se lee en la sinópsis del documental.
Lezcano es el maestro rural que impulsa desde hace años el proyecto artístico-educativo y ambiental “Canciones Urgentes para mi Tierra”, nacido en el seno de escuelas rurales de Córdoba y Santa Fe. El docente visitó Piamonte en varias oportunidades y volverá para mostrar su documental.
“Surge a partir de la toma de conciencia frente a problemáticas ambientales que nos atraviesan cotidianamente y también ante aquellas que, aunque geográficamente distantes, forman parte de un mismo flagelo: el deterioro de nuestro hábitat como consecuencia del accionar humano”, explica la web del proyecto que dio origen a la película.
El objetivo central es contribuir, desde el arte, “a la construcción de una nueva conciencia ambiental y ofrecer herramientas pedagógicas innovadoras” para abordar estas temáticas en el ámbito educativo. “Pero, sobre todo, es un proyecto que busca invitar al diálogo, abrazando las disidencias y entendiendo que el intercambio respetuoso es parte fundamental de cualquier transformación profunda. Nace desde el amor, la escucha y la convicción de que el arte puede tender puentes allí donde parecen existir diferencias irreconciliables”, remarca.
“Impulsados por esta realidad, junto a alumnos de escuelas rurales y coros de niños y jóvenes, comenzamos a crear canciones como una forma de expresión, reflexión y compromiso. El proyecto fue creciendo y convocando a más de 500 artistas de diversos géneros, disciplinas y regiones, que se sumaron para amplificar este mensaje colectivo”, rememora la web.
La película documental acompañó el proceso creativo del proyecto, al que se fueron sumando tantos artistas. En el film actúan Lezcano, Silvia Ghio, niños, niñas y docentes de escuelas rurales argentinas. También cuenta con la participación especial de León Gieco, Lito Vitale, Gustavo “Chizzo” Nápoli, Mavi Díaz, Andrea Echeverri y Héctor Buitrago.


